Hoy en la torre de la Iglesia de La Merced se develará una placa. (LA PRENSA / ARLEN CERDA)

“Aquí está Granada”

Llamas filibusteras no cumplieron su propósito, a 150 años la ciudad se yergue imponente Arlen Cerda MirandaCORRESPONSAL / [email protected] En la tarde del 23 de noviembre de 1856, la colonial ciudad de Granada, fundada en 1524 por el conquistador español Francisco Hernández de Córdoba, perecía devorada por las llamas. Desde la Iglesia La Merced hasta […]

  • Llamas filibusteras no cumplieron su propósito, a 150 años la ciudad se yergue imponente

Arlen Cerda MirandaCORRESPONSAL / [email protected]

En la tarde del 23 de noviembre de 1856, la colonial ciudad de Granada, fundada en 1524 por el conquistador español Francisco Hernández de Córdoba, perecía devorada por las llamas.

Desde la Iglesia La Merced hasta escasos metros del Lago Cocibolca, ardía toda Granada. Sólo el templo de Guadalupe había sido reservado por los filibusteros, pero al final también fue incendiado con algunos de ellos adentro.

El centro histórico de Granada, como es conocido hoy, fue arrasado casi en su totalidad por el fuego. Varios edificios, incluyendo la antigua Catedral y la parroquia San Sebastián (ubicada donde hoy es el mercado municipal) y el viejo Hospital San Juan de Dios desaparecieron por completo.

Muchos otros edificios como la antigua Casa de los Leones y el conjunto del antiguo Convento de San Francisco y su iglesia fueron severamente dañados.

El filibustero William Walker, enardecido por la derrota que le auguraban las tropas aliadas de Centroamérica, huyó hacia Rivas, tras ordenar a uno de sus subalternos llamado Carlos Henningsen que incendiara la ciudad, que hasta entonces le había servido como sede de su gobierno autoproclamado, pues según él “Granada había perdido el derecho a existir”.

Henningsen entonces ordenó que una tropa de filibusteros recorriera Granada exigiendo a sus ciudadanos la evacuación inmediata porque la ciudad sería incendiada dentro de las próximas horas.

Jerónimo Pérez, un ciudadano de la época y autor de varias memorias, que en 1978 fueron recopiladas en una sola obra, refiere sobre el incendio que hasta que los filibusteros fueron expulsados las tropas nacionales y sus aliados pudieron observar cómo Granada había sido reducida prácticamente a cenizas.

“En tres días los llamados civilizadores norteamericanos habían echado abajo las obras seculares de los españoles y de los nicaragüenses, que habían perdonado las guerras intestinas de años pasados”, escribió Pérez.

Hoy, ya han pasado casi 150 años desde que un par de rótulos fueron ubicados frente a la antigua plaza de Guadalupe y en el fuertecito San Pablo con la sentencia en inglés: “Here was Granada” (Aquí fue Granada).

RESURGE DE LAS CENIZAS

Como resultado de aquel incendio, Granada perdió su archivo municipal, ubicado en el Palacio Municipal, que después fue cuidadosamente continuado y ahora permanece en la antigua Casa de los Leones.

La Catedral, edificios públicos y los templos de La Merced, Xalteva, Guadalupe y San Francisco fueron reconstruidos durante el resto del siglo XIX e inicios del XX.

GRANADA ESTÁ EN DONDE ESTABA

En su escrito sobre las etapas históricas de Granada, el escritor y crítico literario Jorge Eduardo Arellano se refiere a ésta como la única que permanece en su sitio original, de las tres ciudades fundadas en el siglo XVI por los colonizadores españoles.

“Sólo Granada está en donde estaba —escribe Arellano—. Resucitando de sus cenizas, tras saqueos e incendios de piratas (en 1665, 1670, 1685) y del filibustero esclavista William Walker en noviembre de 1856… Bajo la sombra del pródigo Mombacho milenario e hija del Gran Lago, Granada es la ciudad turística por antonomasia de Nicaragua. Con una armónica arquitectura colonial y neoclásica que le merecen el título de Aldea señorial”.

DESORDEN Y ABANDONO

Según Arellano, “únicamente la Estación del Ferrocarril (de 1886), el mercado (de 1892) y el Hospital San Juan de Dios (construido a partir de 1887 e inaugurado en 1905) se tornaron obsoletos hace varias décadas. El primero y el tercero por abandono y el segundo debido a la expansión citadina”.

Para el historiador y político conservador granadino José Joaquín Quadra Cardenal, el crecimiento de Granada ha degenerado en un desorden de puestos ambulantes en las aceras y un abandono en los barrios periféricos.

A inicios del 2000, la Alcaldía de Granada y el Programa de Preservación del Patrimonio Cultural de la Agencia Española de Cooperación, iniciaron un Plan de Revitalización del Centro Histórico de Granada, que incluyó la preparación de un catálogo de 120 bienes patrimoniales, entre ellos los edificios incendiados, que apenas quedaron en pie y fueron reconstruidos.

Hoy en la inauguración del II Festival Internacional de Poesía de Granada se develará en la Iglesia La Merced una placa conmemorativa titulada “Aquí está Granada”, en homenaje a los héroes de la Guerra Nacional de 1856.

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