Sorpresa. Ottón Solís rompió el anquilosado esquema de los partidos PLN y PUSC. Aquí vota con su esposa Shirley Sánchez y su hija Elena, en su pueblo San Isidro del General.

Entierran al bipartidismo tico

Una de las consecuencias de las históricas elecciones, es el ocaso del gobernante PUSC Desgaste y escándalos dejan al partido en su mínima expresión AFP y AP SAN JOSÉ.- El derrumbe del gobernante Partido Unidad Socialcristiana (PUSC) en las elecciones del pasado domingo en Costa Rica, sepultó la hegemonía de derecha que mantenía desde hace […]

  • Una de las consecuencias de las históricas elecciones, es el ocaso del gobernante PUSC
  • Desgaste y escándalos dejan al partido en su mínima expresión

AFP y AP

SAN JOSÉ.- El derrumbe del gobernante Partido Unidad Socialcristiana (PUSC) en las elecciones del pasado domingo en Costa Rica, sepultó la hegemonía de derecha que mantenía desde hace 20 años esa agrupación junto con el Partido Liberación Nacional (PLN) que lidera Oscar Arias.

El derechista PUSC, cuyos principales líderes son los ex presidentes Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez, ambos procesados por presuntos delitos de corrupción, apenas obtuvo un 3.4 por ciento de los votos para Presidente y cuatro de 57 diputados al Congreso.

Por su parte, el PLN, que antes enarboló la ideología de la socialdemocracia y luego se enrumbó hacia la derecha, enfatizando el libre comercio, las privatizaciones y el recorte al gasto público, no pudo obtener la mayoría absoluta de 29 diputados, y alcanzaba sólo 25 legisladores.

Su candidato presidencial, el Premio Nobel de la Paz 1987, Oscar Arias, que también esperaba una fácil victoria, aun peleaba ayer voto a voto la Presidencia frente a Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC, centro).

El PUSC y el PLN acercaron sus posiciones a partir del Gobierno de Arias (1986-1990) cuando emprendieron los programas de ajuste estructural recomendados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el impulso del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y el intento de privatización de las instituciones estatales.

En los gobiernos de Calderón (1990-94), José María Figueres (94-98) y de Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002), el PUSC y el PLN profundizaron sus acercamientos, al punto que eran considerados por las organizaciones sociales y políticos de oposición como un “monstruo de dos cabezas”.

El PAC proyectaba alcanzar 18 diputados, es decir un 26 por ciento de los votos para el Congreso, pese a que su líder Solís logró sumar más del 40 por ciento.

Los analistas indicaron que en Costa Rica surgió una nueva realidad política a partir de los comicios del domingo, lo que fue reconocido este lunes por el propio Oscar Arias, quien dijo a la prensa que “Costa Rica es una sociedad dividida”.

“La casa está dividida”, dijo Arias, quien de inmediato afirmó que si es proclamado Presidente buscará la negociación y el entendimiento con sus adversarios.

Arias también dijo que es evidente la polarización que existe en Costa Rica en torno al TLC. Sobre eso dijo que Solís logró capitalizar los que están en contra y por eso se produjo la reñida votación, de la que aún no se sabe quién fue el ganador.

En un hecho sin precedentes, Costa Rica amaneció este lunes sin claridad sobre quién será su próximo Presidente, debido al estrecho margen de diferencia en el conteo de votos, en el que Arias (PLN) aventaja apenas por cuatro centésimas a su contendor Ottón Solís (centro).

Por su lado, el candidato del Partido Acción Ciudadana manifestó que la cerrada lucha que mantiene con el antes favorito Arias se debe a una actitud inteligente de los costarricenses.

“Costa Rica es valiente… sabía que quienes querían vencerlo con dinero y campaña larga no lo iban a lograr, porque es un pueblo inteligente. Estos resultados ratifican eso y me alegro mucho”, declaró.

Solís aseguró que tanto el 25 por ciento obtenido en las elecciones del 2002, como los resultados parciales de ahora ratifican que la agrupación logró golpear al bipartidismo del PLN y del gobernante Unidad Social Cristiana, de Abel Pacheco.

“Gente de ambos partidos, molesta con las fórmulas en esta campaña, nos apoyaron y tal vez no estén en el partido, pero ojalá se mantengan (con nosotros)”, expresó.

EL FALLO DE LAS ENCUESTADORAS

Las firmas encuestadoras que erraron en las predicciones, son el blanco de las críticas tras conocerse los resultados del TSE que le dan un muy pequeño margen a Arias sobre Solís.

Cuatro firmas (Unimer, Borge y Asociados, Cid- Gallup y Demoscopía) siempre vaticinaron que Arias, candidato del Partido Liberación Nacional (PLN), ganaría las elecciones del domingo, obteniendo con facilidad más del 40 por ciento de los votos, y que Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), no alcanzaría más del 32 por ciento.

Gustavo Araya, coordinador de estudios de opinión para Centroamérica de Cid-Gallup, opina que en el caso de esta firma, el «error» fue a medias, porque en la última encuesta no pudieron leer lo que quiso manifestar la población; pero además explica que en Costa Rica se vive «un cambio de opinión pública, porque antes el elector era menos volátil».

El miércoles primero de febrero, una encuesta de Cid- Gallup indicó que Arias obtendría el 44 por ciento de los votos, dejando atrás a Solís con 32 por ciento. Según Araya, en estos resultados no se pudo leer bien las intenciones del 25 por ciento de los electores.

«Una cuarta parte de la población decía que iba a votar por un candidato, pero no fue certera porque no se le preguntó qué probabilidad había. Al final, no vimos que esta cuarta parte iba a migrar prácticamente en el propio día de la elección, en un voto en contra de Arias», justificó Araya.

«No supimos leerlo. Ni los más encopetados (laureados) analistas políticos podían haber vaticinado o haber pronosticado que esto (los resultados) iba a suceder», añade. Aunque dice que en estos comicios el elector fue más volátil, reconoció que las predicciones de la firma estuvieron lejos de los resultados oficiales.

«Hay que reconocerlo, estuvimos largo del resultado que finalmente se dio en las elecciones. Lo que esto lleva es a mejorar instrumentos de medición y a cambiar o modificar las preguntas», dijo.

«¿A usted no le parece extraño que cuatro de las principales encuestadoras queden en entredicho? No será que en vez de equivocarse, el resultado es el sentido cambiante de la población electoral. Ahora será mejor salir a las calles y hacer preguntas a las personas de por qué (este cambio)», justificó.

Por su parte, Ximena Vargas, directora de Proyectos de Unimer, dice que mediciones realizadas en diciembre indicaron que había una fragilidad en el apoyo a los candidatos, pues el porcentaje de simpatizantes del partido que demostraban fidelidad a su candidato era poco. Josué Bravo/ Corresponsal

CONTAR BIEN

Varios de los más numerosos sindicatos de Costa Rica demandaron este lunes al tribunal electoral que haga un escrutinio “voto por voto” antes de proclamar un ganador. “No importa los días que dure (el conteo), estamos exigiendo con vehemencia que se haga un escrutinio voto por voto y mesa por mesa”, expresó Albino Vargas, de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), acompañado por otros dirigentes.

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