Ottón Solís, 51 años y candidato del Partido Acción Ciudadana (PAC).

“Quiero tener buenas relaciones con Nicaragua”

AP SAN JOSÉ.- A Ottón Solís no lo intimida la derrota en su búsqueda por la presidencia de Costa Rica y, tras un primer intento en el 2002, el domingo se presentará nuevamente con un partido consolidado como la segunda fuerza política del país. Solís y el Partido Acción Ciudadana (PAC) surgieron en el 2000 […]

AP

SAN JOSÉ.- A Ottón Solís no lo intimida la derrota en su búsqueda por la presidencia de Costa Rica y, tras un primer intento en el 2002, el domingo se presentará nuevamente con un partido consolidado como la segunda fuerza política del país.

Solís y el Partido Acción Ciudadana (PAC) surgieron en el 2000 de un descontento con el tradicional Partido Liberación Nacional, que postula al ex presidente Oscar Arias (1986-1990) y sus posiciones se han distanciado con el tiempo.

Mientras Arias defiende el tratado de libre comercio con Estados Unidos (DR-Cafta) y mantiene una posición pro empresarial, Solís, nacido en el seno de una familia ligada al agro en el sur costarricense, considera que el acuerdo debe ser renegociado.

En cuatro años tampoco varió su postura en temas como la privatización de empresas estatales, a lo cual se opone alegando que una adecuada gerencia, sin corrupción, puede llevar a Costa Rica al desarrollo sin necesidad de sacrificar esos activos.

Aunque tiene formación como economista, con estudios en la Universidad de Manchester en Inglaterra, su experiencia está más ligada a la política, a la cual ingresó en 1986 cuando fue nombrado ministro de Planificación durante el gobierno de su actual rival, Arias.

ESPERANZA EN EL VOTO OCULTO

Con 51 años de edad, casado, cuatro hijas y una casa al sureste de la capital donde siembra lo que puede, Solís es un conservador pero, sobre todo, un proteccionista del sector agrícola al cual apeló durante la campaña basado en sus raíces campesinas.

Sus propuestas le han ganado que lo tilden de “intransigente” y hasta de “talibán”, como lo llamó Arias al calificarlo además de inflexible, a lo que Solís le respondió tachándolo de “dictadorcito”.

El PAC, además, orientó gran parte de su propaganda a motivar a la población a salir a votar. Los sondeos vaticinan que el abstencionismo podría superar el 40 por ciento, cuando hace cuatro años fue del 31 por ciento, en tanto analistas señalan que entre más personas voten, más fuertes son las posibilidades para Solís.

Solís dijo en la víspera que de ganar las elecciones quiere “tener buenas relaciones con Nicaragua, (…) un país vecino, un importante mercado costarricense”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí