Jerónimo Duarte Pérez yGustavo Ortega [email protected]
NUEVA GUINEA Y MANAGUA.- Las lluvias permanentes de los últimos días están amenazando la cosecha de frijoles de Nueva Guinea, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS). Dicho municipio garantiza el 17 por ciento de la producción nacional en la cosecha de apante.
Durante el mes de enero las lluvias azotaron fuertemente Nueva Guinea, llegando a tal grado de rebasarse los ríos cercanos al municipio, situación que está pudriendo los cultivos de frijol.
Brígido Galeano, habitante de Colonia San Juan, es uno de los perjudicados con las lluvias, y asegura que ha perdido las esperanzas de cosechar los 140 quintales de frijoles (un promedio de 20 quintales por manzana) estimados en la cosecha que se avecina.
Galeano está decidido no continuar invirtiendo y que se pierdan de una sola vez porque al arrancarlos se le aumentan los costos.
El productor estimó que si las lluvias continúan ocho días más las pérdidas serán totales.
Melvin Guillén, coordinador de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) en la zona, dijo que sus técnicos están “ojo al Cristo” con las pérdidas de los frijoles en toda la zona.
La UNAG no tienen cuantificada la cantidad de manzanas ya casi irrecuperables, pero estiman que el frijol rojo criollo “ya está diciendo adiós en la zona”.
Guillén dijo que la mayoría de productores están endeudados con organismos y las pérdidas serían “caóticas” para Nueva Guinea.
El presidente de la Asociación de Semillas de Nueva Guinea, Misael Muñoz, dijo que los 200 miembros de la asociación están seguros que su variedad INTA-Rojo sufrirá mínimos daños por las lluvias, ya que esta variedad es resistente al exceso de humedad.
Muñoz informó que ellos tienen un total de 520 manzanas de esa variedad y esperan una producción hasta de 30 quintales por manzana para lograr 15,600 quintales; de estos un 50 por ciento será comerciable y la otra mitad almacenada para semillas.
EN REVISIÓN
Las autoridades del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), confirmaron las potenciales afectaciones de las lluvias caídas desde el 27 de enero en Nueva Guinea.
Luis Mejía, director de Delegaciones Territoriales de la entidad, indicó que la cosecha de apante, la tercera y última temporada del ciclo agrícola se realiza entre febrero y marzo.
Las otras dos temporadas son primera y postrera.
“Aún no hay pérdidas significativas, pero hay preocupación”, aseguró.
Indicó que Nueva Guinea produce el 17 por ciento de la cosecha nacional de apante estimada en 145 mil quintales.
El resto es garantizado por los departamentos de Matagalpa, Jinotega y el Caribe.
Mejía dijo que mañana tendrán resultados de la inspección.