- Hay preocupación por los miles de muertos en el padrón electoral, el cual aún no ha sido depurado
- Misión de la OEA se reúne con el cardenal Miguel Obando
Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
John Biehl, quien dirige una misión especial de exploración de la Organización de Estados Americanos (OEA), señaló que uno de los propósitos para asegurar la transparencia en los comicios nicaragüenses es evitar que voten los miles de muertos incluidos en el padrón electoral.
Tras una reunión con el cardenal Miguel Obando y Bravo, en la Universidad Católica, Biehl reiteró que en un año electoral no es adecuado practicar una auditoría al padrón electoral.
Biehl explicó que lo indicado sería depurar el padrón al inicio del próximo período gubernamental, que regiría en Nicaragua a partir del 10 de enero del año 2007.
“Puede ser que se haga una auditoría y aparezca un 30 por ciento de muertos, eso no me sorprendería en lo absoluto. La noticia va a ser ‘los muertos votan en Nicaragua’, cuando la razón de que los muertos estén allí es que se asegure que los muertos no voten”, señaló Biehl tras el encuentro con Obando.
Según el Subsecretario de Asuntos Políticos de la OEA, efectuar una revisión al padrón electoral podría causar desconfianza entre los participantes en el proceso democrático.
TENER CUIDADO
“El cambio de un padrón electoral se debe hacer al comienzo de un período presidencial, no se puede hacer en un período electoral porque las cosas se mal interpretan”, indicó Biehl.
De acuerdo al magistrado electoral de tendencia liberal, Luis Benavides, el padrón electoral de Nicaragua supera los tres millones de votantes, de los cuales más de 250 mil ya habrían fallecido o emigrado.
Sin embargo, Biehl explicó que la revisión al padrón electoral sería más efectiva en una época libre de comicios.
“Se puede asegurar y eso se asegura: los muertos no votan”, sentenció Biehl.
La OEA, precisó el diplomático, está dispuesta a colaborar en la auditoría al padrón electoral y añadió que Nicaragua muy bien podría poseer el más moderno sistema en América Latina, haciendo uso de tecnologías que se utilizaron en Haití, Afganistán y Pakistán.
“Podría tener Nicaragua un registro blindado contra todo, que sea el más moderno de América Latina, pero no es el momento de hacer eso ahora, porque eso puede conducir a males peores, injustificadamente”, sostuvo Biehl.
AMBIENTE DIFÍCIL
Biehl aceptó que el ambiente en el país es “difícil”, aunque se calificó como “optimista” del éxito que tendrán los comicios nicaragüenses.
“Sé que la situación es difícil, pero están todos los elementos dados para que las cosas se hagan bien”, destacó el enviado de la OEA. La misión exploratoria de la OEA concluirá su trabajo el 29 de enero y el lunes Biehl abandonaría el país para presentar la próxima semana un informe.
En tanto, Roberto Courtney, director de la organización cívica, explicó que se le expuso a la OEA que “para resolver el problema de la credibilidad” existen obstáculos que se originan en la composición del Consejo Supremo Electoral, los problemas con el padrón, la cedulación, el financiamiento de la campaña electoral, las posibles inhibiciones y las preocupación por asegurar el pleno acceso a la observación.
El jefe de la misión de la OEA, en tanto, reiteró anoche que nunca tuvo “la esperanza de que las cosas resultaran en este primer momento, aunque tenía un poco de esperanza de que se juntaran para reconciliarse y no para pelearse”. Así se expresó en torno a la crisis que vive el poder electoral.
“El Consejo Supremo tiene demasiadas presiones y deberían tener una sesión en la que se decida poner a un lado todos los puntos que están ejerciendo esa presión, que limpien el pasado y se dediquen a organizar el tema electoral», agregó a LA PRENSA. «Hay que trabajar en 10 puntos en que la ciudadanía tiene desconfianza sobre el proceso electoral», reafirmó.
Añadió que «si el Consejo hiciera un reconocimiento claro y explícito de que Nicaragua ya no es un sistema de dos partidos, eso ayudaría al diálogo… aquí hay un proceso de renovación muy fuerte y se está combatiendo de una manera muy ruda».
LOS PUNTOS DE LA OEA Y DEL CENTRO CARTER
El jefe de la misión exploratoria de la OEA en Nicaragua, John Biehl, ha ofrecido diferentes declaraciones en las que ha expresado algunos de los principales puntos de la misión que podrían resumirse en los siguientes temas:
No a las inhibiciones; evitar que los ciudadanos fallecidos, incluidos todavía en el Padrón Electoral, “voten” en las próximas elecciones; no a la judicialización de la política y que el CSE se mantenga al margen de las disputas políticas para no entorpecer el proceso electoral; y que desde la Asamblea Nacional se impulse una agenda legislativa que contribuya a la gobernabilidad y desarrollo del país.
A estos puntos de la OEA se podrían sumar los expresados oficialmente al CSE por el Centro Carter en una carta en la que informan del inicio de actividades “a la brevedad posible”.
Entre las solicitudes está de que la misión pueda observar la resolución de impugnaciones, no solamente a nivel departamental, sino también a nivel nacional, así como libertad para viajar por todo el país y observar la campaña y el clima electoral.
La próxima semana llega la misión de observación electoral del Centro Carter, integrada por la directora de misión Shelley McConnell y Fernando Tuesta, ex jefe del organismo electoral de Perú.
INSUMO CLAVE
John Biehl, jefe de la misión de la OEA, regresa el domingo a Washington y el lunes espera presentar su informe al secretario general. El informe dijo, será «un insumo más» que el secretario general considerará para tomar la decisión de participar o no en la observación electoral, sin embargo, la atención que se dé de parte del Consejo a los 10 puntos de desconfianza ciudadana será determinante en la decisión.