- País asiático vende locomotoras y autobuses a gobierno de Fidel Castro
LA HABANA/AFP
Con 12 locomotoras y autobuses comprados a China, el presidente Fidel Castro busca aliviar las enormes carencias del transporte de pasajeros y carga en la isla, atribuidas por el gobierno a la crisis económica de los años noventa y al embargo económico de Estados Unidos.
En un acto especial celebrado la noche del sábado, el líder de la revolución cubana recibió oficialmente las 12 locomotoras en los Talleres Principales de Tracción Ferroviaria José Ramírez Casamayor, de la estación de Ciénaga, en La Habana, donde acudieron diplomáticos y técnicos chinos.
“Hemos adquirido las mejores locomotoras del mundo. China es la principal locomotora de desarrollo del mundo, un buen símbolo. Y durante mucho tiempo y cada vez más seguirá desarrollándose, contando con una tencología cada vez más moderna”, manifestó Castro, quien acudió al acto vestido con su uniforme verde olivo.
Las locomotoras, cuyo costo y traslado superaron los 15 millones de dólares, tienen una potencia de 2,500 caballos de fuerza cada una, son modelo DF7G-C y de diesel eléctricas, según informes oficiales.
“Fueron adquiridas a créditos con un interés satisfactorio y tiempo satisfactorio, tres años, que constituye un aporte importante a la recuperación, desarrollo y auge de nuestra economía”, comentó.
Según Castro, Cuba incrementará este año las compras de productos chinos debido a los precios ventajosos y a la conveniencia de los créditos. “Ojalá algún día sea el primero (socio comercial) sin desplazar a nadie”, apuntó el mandatario en el acto, al que no fue invitada la prensa extranjera.
Castro destacó la superioridad de estas locomotoras sobre las fabricadas en Estados Unidos en cuanto al consumo de combustible y señaló que “por si fuera poco” una de esas máquinas cuesta el 37 por ciento de lo que cuesta una similar estadounidense: 1.3 millones de dólares las chinas contra 3 millones las otras.
Según el Presidente cubano, el desarrollo del sistema ferroviario en Cuba fue imposible de llevar a cabo por la crisis económica que afectó a la isla en los años noventa, tras la desaparición de la Unión Soviética, junto a un embargo económico impuesto por Estados Unidos de 47 años.
“Este es un día histórico”, dijo Castro, al señalar que la llegada de las locomotoras chinas, las primeras que China exporta a América Latina y el Caribe, marca el inicio de la recuperación del transporte ferroviario.
Con las locomotoras llegaron 80 omnibuses, que forman parte de un total de 1,000 contratados, 700 de los cuales estarán prestando servicios de larga distancia en el primer semestre de este año, añadió.
Unos 300 autobuses se destinarán a “misiones especiales”, como el traslado de constructores, estudiantes y trabajadores sociales de una provincia a otra, y a apoyar al sector del turismo, que experimenta una mayor demanda, explicó.
El costo de la operación financiera relacionada con los ómnibus asciende a más de cien millones de dólares.
Según un reciente informe oficial, el número de ómnibus que circula en La Habana se redujo 75 por ciento en los últimos 17 años, al pasar de 2,700 a apenas 700, que sólo garantizan en la actualidad el transporte de unas 600,000 personas al día, en una ciudad de 2.3 millones de habitantes, según el Ministerio de Transporte.
Esa situación ha generado una severa crisis en el transporte público, que Cuba intenta paliar mediante convenios con China y Venezuela, sus principales aliados económicos y políticos.
VENEZUELA OFRECE
Venezuela ha señalado que ayudará a Cuba en el transporte de hidrocarburos, en el marco de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que Caracas contrapone al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA).