- Claro de su misión
Edgard Rodríguez [email protected]
Julio Raudez caminó por el centro de Chinandega la mañana de ayer, y cada paso que daba, los aficionados se encargaban de recordarle la misión que tendría al caer la tarde.
“Por donde me movía siempre hubo alguien que me dijera que tenía que ganar. Que no podíamos darnos el lujo de volver a fallar”, dice Raudez con satisfacción en su voz.
Y ganar justamente, fue lo que hizo Raudez ante el San Fernando, para nivelar la serie a una victoria por bando, gracias a un pitcheo formidable que neutralizó a las Fieras.
“La clave fue mi control. Pude dar strikes con todos mis lanzamientos y los mantuve en todo momento en las esquinas”, señala el forjador de una faena de dos hits en siete innings.
La recta de Julio suele no ser tan rápida, pero cuando la mezcla con precisión, a menudo saca de ritmo a sus oponentes y los mantiene fuera de balance hasta eliminarlos.
“Tener la posibilidad de dar strikes con todos los lanzamientos, me permitió recurrir al cambio y al slider sin ningún temor y sin importar el conteo”, explica el tirador.
Los tres zurdos que el San Fernando coloca en fila (Renato, Bernadina y Holmann) son los testigos de lo dañino que resultó el slider y lo devastador que fue el cambio.
SIN PRESIÓN
Sin embargo, lo más importante para Raudez, es que lejos de sentir un peso con cada recordatorio de los fanáticos (de ganar), descubrió en ello una motivación más.
“No sentí presión en ningún momento. Sólo me concentré en tratar de realizar el mejor trabajo posible y dejé en las manos de Dios el resultado”, agrega el monticulista.
Al inicio del partido, no parecía tan fácil concentrarse para Raudez. Algunos disparos sobre la zona de strikes, a su juicio, fueron cantadas bolas y casi se complica.
“Me alteré un poco cuando vi que no cantaba unos swings que para mí cruzaron el home pero reaccioné de inmediato y mantuve la calma hasta el final”, señala el pitcher.
Esa resultó su mejor decisión y ahora la serie estaba 1-1, con el tercer juego previsto para hoy en el Roberto Clemente, de Masaya, a las 4:00 de la tarde.
MATA-FIERAS
Adolfo Matamoros, el destacado receptor del Chinandega, fue el mejor hombre al bate por su equipo, al conectar jonrón de tres carreras que definió la batalla.
“Golpeé un lanzamiento rompiente y la verdad pensé que sería doble. Por eso es que cuando veo que se va, pegué un salto de alegría”, señaló un emocionado Matamoros.