- “La Policía me tiene psicosiado”, dice uno de los implicados en la muerte del Mayor del Ejército de Nicaragua
- Las autoridades decidieron traslado de reo a hospital de la Policía
Elízabeth [email protected]
“Tengo miedo que me terminen de matar”, fue la respuesta de Marlon Felipe Narváez Cortez, implicado en la muerte del Mayor del Ejército de Nicaragua, Santiago José Aburto, a la decisión del juez Abelardo Alvir Ramos, de trasladarlo al Hospital Carlos Roberto Huembes, de la Policía.
El juez Alvir anunció que solicitaría el traslado al Ministro de Gobernación, Julio Vega y al Director de la Policía, primer comisionado Edwin Cordero.
Alvir dijo que decidieron solicitar el traslado del paciente, después de sostener una reunión con el director del Hospital Roberto Calderón, doctor Rafael Díaz, donde está recluido Narváez, y el Jefe de Auxilio Judicial del Distrito Cinco, capitán Freddy López.
Díaz había solicitado la reubicación del paciente por seguridad tanto para él como para su personal.
El abogado defensor de Narváez estuvo presente en la reunión y se mostró conforme con el traslado.
Desde la cama a la cual está esposado en la sala número 307, del centro asistencial, Narváez dijo que son “como dos oficiales que vienen a cuidarme, desde que entran vienen amenazándome, me vienen apuntando con el fusil, ya vienen diciendo que cuidado me les muevo, cuidado aquí, que me van a matar”.
Aclaró que los oficiales antiguos lo tratan “muy bien”, y que el supuesto maltrato lo ha recibido de “muchachos jovencitos”.
“Me maltratan mucho sabiendo que no me puedo mover con esa herida podrida y abierta, no me voy a mover y sólo me dicen: fugate a ver, para pegarte un balazo…”, dijo el paciente.
Tras señalar: “Prácticamente la Policía me tiene psicosiado, están dolidos con lo que yo hice, incluso, ayer a mi hermana le dijo uno de ellos que no quería estar en el pellejo mío porque mejor me hubiera muerto”.
En presencia del capitán López , el reo quien resultó lesionado durante el intercambio de balas que tuvo con su víctima, asegura que los oficiales no le quitan las esposas para comer lo que le hace difícil ingerir sus alimentos.
Ha sido catalogado como un paciente difícil, pero él alega que algunas de las enfermeras no lo atienden y hay momentos en que tiene que pedir ayuda a familiares de otro paciente que está en esa sala.
“Todos los seres humanos tenemos errores, yo sé que cometí el error, tengo que enfrentar la justicia con mis abogados, mi familia”, dijo el reo.
El capitán Freddy López recordó que ellos son profesionales. “Nos impulsa un sentimiento de humanismo, por tal razón, aunque le dio muerte a una persona, nosotros hicimos todo lo posible para trasladarlo a un centro asistencial. Si la Policía no hubiese tomado esa iniciativa, tal vez hubiese sido peor la situación”, dijo López.
PACIENTE ESTÁ ESTABLE
El director del Hospital Roberto Calderón, doctor Rafael Díaz, confirmó que el paciente Marlon Felipe Narváez Cortez está estable, pues sus signos vitales están operando dentro del parámetro normal, dijo Díaz.
“Él tiene complicaciones de orden local por efecto del severo trauma que le provocó la bala y las lesiones consecuentes”, explicó el doctor Díaz.
Debido a ello según Díaz Narváez, no puede ser sometido a un sistema de régimen penitenciario porque necesita de cuidos hospitalarios.
El galeno explicó que el paciente debe pasar por un período prolongado de atención médica, el que puede ser de un mes hasta cuatro meses más, dado que está pendiente el cierre de la herida.
El paciente requiere de limpieza de la herida, colocarle drenajes y en tres meses aproximadamente le estarían cerrando la colostomía.
NO HUBO INTENCIÓN
José Luis González, defensor de Marlon Felipe Narváez Cortez, confió que según lo relatado por su defendido, sobre los sucesos frente a la Universidad Centroamericana (UCA), el 28 de diciembre del año pasado, “él nunca tuvo la intención de disparar a los policías” que lo requisaron. Tampoco sabía que la víctima era una autoridad.