- Actual Vicario General y Vocero fue uno de los más fuertes críticos del obispo Vílchez
- Nuevo Obispo ha realizado más cambios que los que hizo su antecesor en 23 años
Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected]
A seis meses de haber asumido la Diócesis de Jinotega, monseñor Carlos Enrique Herrera ha hecho dos movimientos a lo interno de su clero, compuesto por unos 26 sacerdotes en todo el departamento.
Uno de los cambios más importantes fue el cargo de Vicario General de la Diócesis, el que hasta antes de su llegada recaía en el padre Francisco Blandón.
En su lugar monseñor Herrera nombró al padre Eliar Pineda Úbeda, ex párroco de la Catedral, y actual párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Los Ángeles, quien además funge como vocero de la Diócesis.
Pineda además fue uno de los más fuertes críticos de la administración eclesiástica del anterior obispo Pedro Lisímaco Vílchez.
CAMBIOS MENORES
La Iglesia Católica de Jinotega comenzó este año con otros cambios menores, como traslados de curas de una parroquia, los que obedecen a razones pastorales, según el nuevo Vicario General.
Por ejemplo el padre Martín Cantarero, quien era uno de los sacerdotes de confianza de monseñor Vílchez, se integrará al Seminario y el que ocupaba este cargo pasa a la parroquia del municipio de Pantasma y el que estaba en Pantasma pasa al municipio de El Cuá.
Aunque para el Vicario General hacer estos cambios es usual por cuestiones pastorales y no por otros motivos, para la feligresía católica de Jinotega es algo increíble ya que durante los 23 años de obispado de monseñor Vílchez esto sólo se hacía de forma fortuita.
“Los cambios que se hacen en la Iglesia se hacen por motivos pastorales, porque cada Obispo que viene está en su derecho de hacer los cambios que él quiera”, dijo Pineda.
Cabe destacar que los primeros cambios hechos durante el mandato del obispo Vílchez, se originaron poco tiempo después del escándalo de Caritas Diocesana de Jinotega, bajo la administración de la Iglesia Católica.
En esa época se manejó que hubo una supuesta comercialización de unos productos donados por la Fundación Americana Nicaragüense para beneficio de las familias pobres de la zona seca de este departamento y que no podían venderse.
Sin embargo, muchos fueron comercializados con autorización del director administrativo de ese entonces, Miguel Montenegro, con el supuesto consentimiento del obispo Pedro Vílchez, lo que desencadenó una fuerte desconfianza entre el mismo clero.
NUEVO GIRO
El Vicario General, Eliar Pineda, dijo que con la llegada del segundo Obispo de Jinotega se han implementado los retiros de la nueva evangelización, trabajo al que se ha abocado todo el clero de la Diócesis en coordinación con el Obispo.
Además de establecer la nueva evangelización, con la llegada de monseñor Herrera se ha logrado la unidad de la Iglesia, según el vicario.
“Había comunidades desunidas y el Obispo las ha venido a consolidar, fortalecer y unificar a nuestra Diócesis, ya que habían problemas entre los mismos sacerdotes con las comunidades y ahora él nos ha reunido y nos ha orientado que mantengamos la paz y la armonía”, agregó.
NO PUEDE HACERSE DE LA VISTA GORDA
Si bien es cierto que mucho se ha criticado a ciertos religiosos por inmiscuirse en cuestiones políticas, para el padre Eliar Pineda la Iglesia no puede hacerse de la vista gorda y permitir “tantos robos, tanta traición, engaños e injusticias y alejarnos de la realidad nacional, ya que somos parte del pueblo y necesitamos denunciar lo que otros no denuncian aunque así se nos tilde de políticos”.
Aseguró que una de las misiones de la Iglesia para este año será concienciar a la población a votar por el candidato más idóneo.
“Creo que esta sería una de las labores de nuestra Iglesia, hacer conciencia en la población para que verdaderamente vote por el candidato capaz de transformar nuestra Nicaragua y llevarnos a todos a una paz verdadera”, manifestó el Vicario General, Eliar Pineda.
SEGUNDO OBISPO
Monseñor Carlos Enrique Herrera desde hace seis meses se convirtió en el segundo Obispo de la Diócesis de Jinotega.