La ex vicealcadesa de Condega, Rosa Zavala, le entregó una piñata a monseñor Videa, la cual quebró con la feligresía católica.

Homenaje a monseñor Videa

Ha construido templos en Quilalí, Condega y El Jícaro Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/ CONDEGA [email protected] La feligresía católica del municipio de Condega rindió, el recién pasado sábado, un homenaje al párroco de esta localidad, monseñor Julio César Videa, con motivo de su cumpleaños 79 y 54 de vida sacerdotal. Monseñor Videa recibió una serenata de sus […]

  • Ha construido templos en Quilalí, Condega y El Jícaro

Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/ CONDEGA [email protected]

La feligresía católica del municipio de Condega rindió, el recién pasado sábado, un homenaje al párroco de esta localidad, monseñor Julio César Videa, con motivo de su cumpleaños 79 y 54 de vida sacerdotal.

Monseñor Videa recibió una serenata de sus amistades, con quienes muy temprano departió con nacatamales, al mediodía participó en la celebración de una misa acompañado del sacerdote Fruto Valle y el coro de la parroquia de Somoto.

Durante la celebración, soldados del Ejército entregaron un presente enviado por el mayor general Julio César Avilés, asimismo recibió ofrendas de parte de autoridades locales, entre ellos el alcalde Gustavo Adolfo Montoya.

La secretaria del Concejo municipal, María Jesús Pineda, al finalizar la homilía le expresó a monseñor Videa el aprecio del pueblo de Condega.

Monseñor Videa nació en Pueblo Nuevo, Estelí, el 7 de enero de 1927 y desde los diez años inició su vida sacerdotal en el seminario San Ramón, en León, donde se bachilleró, luego cursó estudios de Filosofía en El Salvador y se ordenó sacerdote en Puebla, México, en 1952.

Sus primeras celebraciones las realizó en la Catedral de León y en 1955 fue nombrado párroco de Condega y durante once años se dedicó no sólo a las prédicas, sino a la construcción de los templos de Condega, El Jícaro, Quilalí y el Colegio San Martín, de Jalapa, que luego se convirtió en casa cural.

Posteriormente, durante cuatro años fue párroco de la Catedral de Estelí, luego pasó ocho años en Susucayán y cinco años en San Juan de río Coco.

Los superiores lo regresaron a la Catedral de Estelí y por 12 años se dedicó a atender a los enfermos, a organizar a los católicos y a embellecer el templo.

Desde hace varios años funge como párroco de Condega y como resultado de sus gestiones está reconstruyendo el piso, ventanales y haciendo mejoras a la iglesia, con un aporte de 250 mil córdobas entregados por la Asamblea Nacional.

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