Escasez de domésticas en Jinotega

Mayoría prefiere ir a cortar café, ya que les permite obtener mejores ingresos Claudia Pineda HerreraCORRESPONSAL/ [email protected] Roman, Times, serif»> Escasez de domésticas en Jinotega Mayoría prefiere ir a cortar café, ya que les permite obtener mejores ingresos Claudia Pineda HerreraCORRESPONSAL/ [email protected] En las calles de Jinotega es fácil encontrarse con rótulos de: “Se necesita […]

  • Mayoría prefiere ir a cortar café, ya que les permite obtener mejores ingresos

Claudia Pineda HerreraCORRESPONSAL/ [email protected]

Roman, Times, serif»>
Escasez de domésticas en Jinotega



Mayoría prefiere ir a cortar café, ya que les permite obtener mejores ingresos

Claudia Pineda Herrera
CORRESPONSAL/ JINOTEGA
[email protected]




En las calles de Jinotega es fácil encontrarse con rótulos de: “Se necesita empleada doméstica”, mecanismo comúnmente utilizado en algunas casas para atraer a estas trabajadoras, que se han escaseado en los últimos meses, debido a los cortes de café.

Azucena de Rivera, una señora que vive cerca de la alcaldía, con dificultad abrió la puerta de su casa, pues estaba ocupada planchando la ropa de su familia. Ella comentó que el rótulo lo había puesto desde hace 15 días y que todavía no había empleado a nadie.

“Una doméstica que gana 600 al mes prefiere irse al campo, y en una quincena va ganar 1,500, y prefiere estarse allá; cuando ya no encuentra trabajo en el campo regresa a la ciudad y es cuando busca el trabajo”, afirmó la delegada del Ministerio del Trabajo (Mitrab) para Jinotega, Delia Martha Hernández.

UN DINERO BIEN GANADO

Según la funcionaria, generalmente las empleadas se van con toda su familia a cortar café y en algunos casos podrían recaudar un promedio de 30 mil córdobas en tres meses de corte, todo eso en dependencia de la habilidad de los cortadores y la remuneración de los finqueros.

Aunque muchas personas mejoran sus ingresos en los cortes, el trabajo es duro y podría significar, en dependencia de la finca, dormir en camas duras o mal alimentarse y trabajar turnos extras.

A doña Matilde Gutiérrez, propietaria del comedor Esquipulas, le pasó una historia similar con una señora quien le trabajó ocho años recibiendo un salario de 700 córdobas como cocinera, pero que siempre en temporada de corte dejaba su empleo para obtener mejores ingresos con el café.

Este año, doña Matilde no aceptó a su antigua empleada, porque no podía continuar con “la informalidad”.

Y aunque la cocinera del comedor Esquipulas ya había conseguido trabajo formal en una panadería, en ese local nos informaron que ya no seguía trabajando, porque se había ido a cortar.

Según la delegada del Mitrab, los rótulos desaparecen de las calles de Jinotega en los meses de mayo y abril y es esta época donde más bien sobran personas tocando las puertas de las casas.

En Jinotega el promedio de salario para una doméstica oscila entre 500 y 600 córdobas, pese a que una resolución ministerial del Mitrab ordena que el pago mínimo para ese sector es de 1114.03 córdobas.

OTRAS PREFIERENIRSE A LA CAPITAL

Es por ello que muchas prefieren ir a Managua a trabajar, donde les pagan un promedio entre 1,000 a 1,500 córdobas por hacer los quehaceres domésticos y resguardar la casa. Algunas de ellas no tienen permiso de salir, al menos una vez a la semana o al mes.

Jazmina Prado Zelaya, de 24 años, estuvo empleada en Managua hace cuatro meses y pese a que no tiene muchas libertades, al momento de elegir un nuevo trabajo, regresaría a la capital.

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