Roberto Pérez Solí[email protected]
El Ministerio de Salud (Minsa) presentará a mediados del año, o quizás antes, un anteproyecto de ley que regule la venta y manejo de la pólvora en el país.
El anuncio lo hizo la titular del Minsa, Margarita Gurdián, luego de informar que de 29 niños que ingresaron a la Sala de Quemados del Hospital Vélez Paiz, en Managua, el pasado 31 de diciembre, 11 fueron por quemaduras cuando jugaban con los llamados arbolitos, triquitraques o cachinflines, que se venden libremente en el país.
“Le dije al equipo de asesoría legal que hiciera una revisión de la legislatura existente en otros países, sobre el tema de la pólvora, para ver cuál es la propuesta que nosotros podríamos presentar”, dijo la ministra Gurdián.
La funcionaria añadió que no teme que existan férreos opositores al anteproyecto de ley que presentarán a los diputados, después de una etapa de consultas con diferentes sectores económicos y sociales.
Sólo con este tipo de legislación, según Gurdián, se podría evitar el sufrimiento de los menores. A manera de ejemplo dijo que de los 11 niños quemados por pólvora, uno presentaba quemaduras de tercer grado en el fémur mientras que otro tendrá secuelas —de por vida— en su mano derecha, al explotarle un arbolito.
“Me parece que algo que daña la salud debe ser restringido, debe de haber una prohibición en cuanto a la manipulación de la pólvora por parte de menores. La salud pública está por encima de cualquier cosa, y como en toda legislación debe haber sanciones a quienes la violenten”, aseguró la ministra.
El doctor Julio César Flores, director del Hospital Fernando Vélez Paiz, indicó que en 2005 egresaron 153 niños quemados por flama, líquidos y pólvora, es decir 61 casos menos que los reportados en el 2004.
Equipo jurídico revisará legislatura de otros países para ver cual será la propuesta del Ministerio de Salud
De 29 niños quemados en diciembre, once fueron por pólvora
APRENDERÁN DE PAÍSES VECINOS
En Costa Rica la Asamblea Legislativa aprobó la llamada Ley del 18 de diciembre del 2001, publicada en La Gaceta del 27 de mayo del 2002, donde se tipifica como delito las acciones ilegales en el comercio de explosivos y pólvora.
Esta legislación vino a modificar la existente Ley de Armas y Explosivos de ese país.
Se establecen penas de tres a siete años de prisión para quien adquiera, comercie, transporte, almacene o venda cualquiera de los artículos, bienes y sustancias reguladas en la ley sin tener permiso para realizar ese tipo de actividades.
Es prohibido vender explosivos a niños y sólo los adultos pueden adquirirla y manipularla.
En Nicaragua el comercio de pólvora carece de toda regulación legal y comercial, por lo que la Policía Nacional junto a la Dirección General de Bomberos, se limitan a dictar medidas temporales como no vendérsela a menores de edad, pero que no tienen peso de ley.
Mayor cuidado
“Ningún padre quiere que su hijo salga lesionado, a veces en un período sumamente corto los dejan de cuidar y éstos recogen una bomba que no estalló y se presenta la tragedia. Sin embargo, los padres deben poner mayor atención y no dejarlos manipular la pólvora y decirle cuáles son las consecuencias”, expresó Margarita Gurdián, ministra de Salud.