Un verdadero plan de gobierno

Margine Valeria Leiva

En este año 2006, en que elegiremos a nuestro nuevo gobernante, como joven mujer nicaragüense me planteo varias interrogantes. Como es muy bien sabido, son muchos los interesados, mas pocos serán los escogidos, y hago esta parodia porque no es fácil cumplir con los requisitos para gobernar dignamente a un pueblo tan sufrido y que clama por justicia, equidad social, honradez, empleo, educación, salarios dignos y que pide a alguien que en realidad haga la diferencia. Estamos frente a una Nicaragua desempleada, hambrienta, endeudada, abusada y cada vez con menos oportunidades de desarrollo profesional. Estoy convencida estimados señores precandidatos que estos son asuntos que no pueden ni deben tomarse a la ligera.

El objetivo principal del Plan Nacional de Desarrollo 2005-2009 es la reducción de la pobreza. Específicamente se “espera reducir el porcentaje de nicaragüenses en pobreza extrema de 15.1 por ciento en el 2003 a 11.5 por ciento en el 2009”.

Me permito hablar por las mujeres, niños, campesinos, productores, empresarios, y sobre todo por los jóvenes que somos el futuro de Nicaragua. Quisiera preguntar a los precandidatos presidenciales lo siguiente:

¿Cómo pretenden dar continuidad al Plan Nacional de Desarrollo? ¿Desde qué perspectiva conciben la reducción de la pobreza? Si se pretende mayor generación de riqueza ¿de qué manera contemplan en su plan de gobierno los programas para incrementar nuestro PIB que es apenas de US$4,500 millones? ¿Incluye su propuesta de gobierno programas de provisión de infraestructura para el apoyo a la producción? ¿Proponen soluciones para reducir el gran problema de incertidumbre asociado a la propiedad, modificaciones a nuestro antiguo y decadente código de civil y de comercio que data del año 1900?

Respecto a los servicios financieros ¿se plantea en alguna parte de sus propuestas el incremento de programas de crédito para los pequeños y medianos empresarios? ¿Y en la educación? No olviden que los jóvenes somos la gran mayoría y queremos educación ¿cómo pretenden incrementar ese triste 40.1 por ciento de tasa neta de escolarización secundaria?

En cuanto a la salud si el 17.8 por ciento de nuestros niños menores de 5 años padecen desnutrición crónica. ¿Proponen ustedes señores precandidatos algún plan específico al respecto para reducir esta alarmante cifra?

He escuchado muchas propuestas distantes, que no aterrizan. No es imprimiendo planes de gobierno en libros que se gana adeptos o seguidores. Nicaragua necesita acción, realismo y un candidato con conciencia de los problemas que hay que atacar, porque al fin y al cabo la función principal de un presidente es el servicio a su nación.

¿Será eficaz y justo mi plan de gobierno? ¿Estoy dando respuesta a las necesidades de mi pueblo? Esas son algunas de las grandes preguntas que deben plantearse todos ustedes señores aspirantes a la Presidencia de Nicaragua.

No se si estas preguntas sirvan para motivarles o al contrario les asusten, pero es nuestra realidad. Nicaragua se hartó de figuras decorativas, queremos un cambio. Espero que estas cuantas interrogantes de las muchas que tal vez ignoren les sirvan para entender un poco más lo que queremos y esperamos de ustedes. Esta vez no queremos mercadeo de “imágenes”, ni promesas falsas, esperamos su compromiso sincero para con su país y sus semejantes. Solicitamos sus respuestas.

La autora es financista, especialista en Recursos Humanos

Editorial
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