Marenco defiende caza de ballenas

Wilder Pérez [email protected] Roman, Times, serif»> Marenco defiende caza de ballenas Wilder Pérez [email protected] El director de la Administración de la Pesca y Acuicultura (Adpesca), Miguel Marenco, aseguró que Nicaragua sólo vota a favor de la caza de ballenas por razones científicas y prioridades alimenticias, pero aceptó la influencia de Japón en las decisiones nacionales […]

Wilder Pérez [email protected]

Roman, Times, serif»>
Marenco defiende caza de ballenas


Wilder Pérez R.
[email protected]




El director de la Administración de la Pesca y Acuicultura (Adpesca), Miguel Marenco, aseguró que Nicaragua sólo vota a favor de la caza de ballenas por razones científicas y prioridades alimenticias, pero aceptó la influencia de Japón en las decisiones nacionales ante la Comisión Ballenera Internacional (CBI), a la cual pertenecen ambos países.

Sobre las razones científicas, Marenco aseguró que la caza de ballenas ayuda a obtener mayor información sobre su evolución y patrones de reproducción de los cetáceos. Sin embargo, esquivó responder sobre si es necesario matar a los animales más grandes del mundo para estudiarlos.

El funcionario, encargado de representar a Nicaragua en la CBI, insistió en que el asunto con las ballenas es que al año consumen más mariscos que el hombre. Ante esa “amenaza de la naturaleza”, se le consultó a Marenco sobre las ventajas de tener un mundo sin ballenas, y respondió que hay más de 60 especies de ballenas y sólo dos de ellas son recomendadas para la caza, por tener una población suficientemente grande como para no correr el riesgo de extinción.

El director de Adpesca estableció sus tres puntos fundamentales en defensa de la posición de Nicaragua en contra de las ballenas.

El primero es que no se trata de matar a todos los cetáceos, sino hacer un “aprovechamiento sostenible”. El segundo, que la organización ambientalista Greenpeace, que defiende la vida de estos animales, debe preocuparse también por los bosques. El tercero, que Greenpeace hoy protesta por las ballenas, pero mañana lo hará por las tortugas y las langostas, mientras los cetáceos acaban con los “alimentos” marinos.

Acerca de la influencia de Japón, el mayor consumidor de ballenas en el mundo, sobre las decisiones de Nicaragua, un país no ballenero aunque pertenece al bloque de los “balleneros”, Marenco aceptó que existe en el campo político pero no en lo económico. A pesar de eso, vio como algo normal se apoye a un país que siempre ha ayudado a Nicaragua.

El futuro de las ballenas se decidirá a mediados del próximo año, ya que los países que apoyan la cacería de cetáceos suman 28 contra 32 que se oponen. Marenco confirmó el cabildeo entre los “balleneros” para que la balanza se revierta en el 2006.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí