RUBÉOLA
Gracias a Dios, la jornada de vacunación contra la rubéola fue todo un éxito, debido a que se distribuyeron muy bien cada uno de los centros de vacunación en aquellos lugares donde la aglomeración de gente fuese considerable e incentivar a éstos a vacunarse.
Pero hay algo que me incomodó desde un principio: el despliegue de dinero que se utilizó en pagar a grupos nacionales de música, para producir mensajes en la televisión de varios segundos. Esto es a todas luces innecesarias, bastaba con pequeños anuncios de menos de 10 segundos para incentivar en la población acudir a los centros de vacunación.
El colmo es la “fiesta” que se realizará para celebrar el éxito de la campaña, amenizada por grupos nacionales. No estoy en contra de las fiestas ni mucho menos, pero si estamos en un país donde el 70 por ciento de su población es pobre, con un 56.4 por ciento de esta con altos grados de ineficiencia en los servicios médicos, con grandes dificultades para conseguir los insumos necesarios para paliar correctamente las enfermedades de nuestra gente, el Gobierno no debería derrochar esta gran cantidad de dinero, que bien podría ser usada para otros fines más prácticos, porque no creo que los que actuarán ese día lo hagan gratis.
Pienso, como ciudadano, que debemos protestar por éste y otros abusos a los que somos sujetos los ciudadanos nicaragüenses. Ha sido práctica de este gobierno derrochar dinero en fiestas populares, pareciera el gobierno del emperador Comodo, el último de Roma, que en vez de darle a su pueblo educación y valores, le da más bien malos ejemplos. Imagínense un gobierno sandinista: sólo en días feriados pasaríamos.
Olíver Reyes Villalta
DESPILFARRO UNIVERSITARIO
Siempre hay justificaciones ante los descarados despilfarros que año con año efectúan sin pudor de ninguna clase los eternos funcionarios de nuestro desventurado país. Nadie controla verdaderamente los recursos del Estado, por eso no se atreven tocar el sacrosanto seis por ciento, pues de hacerlo los morteros y las barricadas saltan de los feudos recintos controlados por los eternos rectores que siempre argumentan: “autonomía” universitaria.
¿Quién le pondrá el cascabel al gato? Mientras son manipulados los estudiantes por seudos “líderes” o simples talibanes, el señor presidente del todopoderoso CNU viaja al interior del país a ver sus propiedades nada menos que en los bienes del Estado. Por Boaco es normal ver los vehículos de la UNA efectuando las diligencias del magnífico rector. Y al parecer los malos hábitos son los que se pasan de la noche a la mañana. Por eso muchos servicios que paga el Estado son utilizados para cuestiones personales, tal es el caso de los vehículos que pagamos con nuestros impuestos, cuyas personas a las que les ha sido asignado lo utilizan para resolver asuntos familiares.
Es lastimoso que mientras centenares de niños no tienen acceso al sistema educativo, un privilegiado grupo de parásitos de la sociedad día a día usufructúan los recursos que pagamos todos los nicaragüenses. Puede que algún día estos señores sean llamados a explicar al pueblo en qué gastan tanta plata, si tienen un poco de moralidad y respeto a nuestro pueblo al menos de conocer las planillas con que se reparten el sangriento seis por ciento.
Francisco Rayo Rodríguez
Camoapa, Boaco
ARMAS DE FUEGO
A las reflexiones del señor Edgardo Jiménez sobre el uso de la pólvora, adicionaría que la prohibición vigente desde hace algunos años de no accionar ningún tipo de arma en base a explosivos en ocasión de festividades de cualquier índole, por los daños irreparables causados, es una muestra de lo que pueden hacer nuestros gobernantes, legisladores y autoridades competentes (responsables de la organización de las diferentes festividades), deteniendo de inmediato el uso irracional de material explosivo en todas las festividades, tan dañina como las mismas armas mencionadas, por las secuelas de muerte, lesiones a las personas y destrucción a la propiedad de las que todos los años somos testigos.
Las detonaciones y demás atracciones artificiales producto de la pólvora pueden ser controladas, incluso borradas de nuestras vidas; manos cercenadas, horribles lesiones, muerte y el consecuente y permanente sufrimiento de los miembros afectados de nuestra comunidad quedan como testigos de esta irracional práctica.
Ramón Morales
JUGUETES SUGERIDOS
Me llama la atención que en los suplementos y artículos de LA PRENSA donde se aconseja qué comprar, todo lo que recomiendan es para gente rica, o por lo menos no están aterrizados en la realidad, que somos un país pobre donde un maestro gana 1,500 córdobas, y por ende aunque quiera ayudar a su hija a despertar sus capacidades, no podrá comprar una computadora barbie. Es cierto que también hay otras opciones, pero las mencionan de último.
Me parece muy mal ese enfoque mercantilista que le dan. Ya que sacan láminas de valores, ¿no sería bueno que los aplicaran y enfocaran sus artículos a la importancia de los valores morales, del amor, y de tiempo que uno le puede dedicar a sus hijos? Después de todo, no hay algo que eduque más que el amor y el tiempo que les podemos dedicar a nuestros hijos.
Marta Beatriz Álvarez C.
ACTITUDES DEL CRISTIANO
En el momento político que estamos viviendo, caben unas reflexiones que de alguna manera reflejan las actitudes respecto a lo que es y no lo que debería ser. Recordemos que cuando los apóstoles, pregonaban con interés la doctrina de la fe, las autoridades del Sanedrín les llamaron la atención diciendo: Habíamos quedado que no enseñarían en ese nombre. Los apóstoles respondieron: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”.
Hoy también el Señor nos pide la fortaleza, cuando en algunos ambientes se respira un clima de indiferencia y corrupción. Una conciencia bien formada impulsar al cristianismo a cumplir las leyes convirtiéndose en el mejor ciudadano. El derecho a la vida, la protección de la familia, la igualdad de oportunidad en la educación, trabajo y seguridad ciudadana forman parte del bien común por lo que se debe luchar.
Se mueve a nuestro alrededor un continuo flujo y reflujo de corrientes, a través de la televisión, revistas, periódicos, novelas, al alcance de grandes y pequeños y en medio de esta confusión es necesaria una norma de discernimiento, un criterio claro, y firme que nos permita una visión muy cristiana de la vida.
El aspecto siniestro de la época moderna es querer construir un orden temporal sin tomar en cuenta a Dios. No es buen cristiano quien somete su forma de actuar al deseo de ganar dinero o alcanzar el poder como valor supremo.
Los profesionales cristianos, en cualquier área de la vida deben ser ejemplo de laboriosidad, competencia, honradez y responsabilidad. Es una cuestión de buen sentido y estricta moralidad.
Bayardo Plazaola Somarriba
Cirujano Dentista
UNA PESADILLA
Es de urgente necesidad que el Gobierno, a través del MTI y la Policía de Tránsito tome las medidas necesarias para corregir una serie de anomalías que cometen algunos choferes y ayudantes del transporte urbano e interurbano, en perjuicio de la ciudadanía. Me refiero a un comportamiento que se ha convertido en algo rutinario, por lo cual ha convertido al transporte una pesadilla para la ciudadanía. Creo que se pueden hacer las correcciones, si se tiene la voluntad de ofrecer al pueblo un mejor servicio.
Mientras los transportistas exigen subsidios a ellos no se les exige nada: 1) que mejoren el servicio a los usuarios 2) que no monten más pasajeros de la capacidad que tiene la unidad. Pero los transportistas abusan montando un exceso de pasajeros, para despojar a las personas de dinero, relojes, etc., a esto hay que agregar el maltrato que se le da a los usuarios.
También son muchas las quejas de la ciudadanía sobre las irregularidades que cometen algunos policías de tránsito, que cada día van en aumento. Caso concreto: un policía de tránsito detuvo un vehículo particular, por supuesta infracción, lo que en honor a la verdad no existió, relató la dueña. El policía aplicó una multa de C$ 600.00 (seiscientos córdobas) al chofer. Ante esta injusticia, la dueña del vehículo con educación le pidió al policía que disculpara, ya que su chofer no había cometido ninguna infracción de tránsito, a lo que el policía con un gesto de mal modo le contestó: “Usted no tiene que meterse en esto, nadie le está pidiendo su opinión”. Casos semejantes como éste son incontables.
También se ha convertido en un gran problema el exceso de velocidad, de algunos conductores de vehículos que transitan por las calles de la capital, provocando choques y accidentes en perjuicio de la ciudadanía; es necesario que el gobierno no ponga oídos sordos y tome acciones en beneficios del pueblo que lo eligió.
Luis Solórzano