Roberto Pérez Solí[email protected]
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Diarrea y gripes matan a más de 500 nicaragüenses
Roberto Pérez Solís
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Las enfermedades diarreicas y las infecciones respiratorias agudas se convirtieron en el talón de Aquiles del Ministerio de Salud (Minsa) en el 2005.
El doctor Juan José Amador, director del Departamento de Vigilancia Epidemiológica, dijo que en Centroamérica ambas enfermedades provocaron enormes estragos, y Nicaragua no fue la excepción.
Las infecciones respiratorias hasta la semana 48 han afectado a 1,307,577 personas, en especial niños menores de cinco años y adultos mayores de 50 años. En el 2004 para este período se reportaban 1,259,361 casos.
ESTELA MORTAL
Pero lo más impactante es la estela de muerte dejada por estas enfermedades, en especial la neumonía. Los registros del Departamento de Vigilancia Epidemiológica reflejan, hasta la semana pasada, un total de 437 muertes, es decir 122 personas fallecidas más que el año pasado para esta fecha.
“Tuvimos dos aumentos marcados (de enfermos y fallecidos) que duraron de tres a cuatro semanas cada uno, pero en las últimas cuatro semanas el comportamiento ha sido favorable”, indicó el doctor Amador, quien dijo que para disminuir el número de afectados y fallecidos por las IRAS, sobresale una campaña de vacunación masiva contra el virus de la influenza.
El Minsa reporta también 150 fallecidos por enfermedades diarreicas. Esta cifra es un 40 por ciento mayor que el año pasado, cuando, para la semana 48, habían muerto 85 personas según registros. El brote del rotavirus propició el incremento de más enfermos por diarrea.
“Hemos acumulado en las primeras 48 semanas 196,343 cuadros diarreicos, el año pasado la cifra fue de 193,568; el resultado es equivalente al del año pasado”, dijo Amador.