Miguel Marenco

Nicaragua malvista por apoyar caza de ballenas

Es el único país del Pacífico americano con esta posición Wilder Pérez [email protected] Nicaragua no es bien vista a nivel internacional, por ser uno de los dos países de América continental que apoya la matanza de ballenas, y el único en la zona del Pacífico con esa posición, según la organización Greenpeace Internacional. El punto […]

  • Es el único país del Pacífico americano con esta posición

Wilder Pérez [email protected]

Nicaragua no es bien vista a nivel internacional, por ser uno de los dos países de América continental que apoya la matanza de ballenas, y el único en la zona del Pacífico con esa posición, según la organización Greenpeace Internacional.

El punto de vista es reprobado, porque aparentemente carece de argumentos para promover la carnicería de los cetáceos.

Entre las contradicciones de Nicaragua, estarían el que pertenece a la Comisión Ballenera Internacional (CBI), sin ser un país cazador de ballenas.

Además, Nicaragua atentaría contra el negocio de los países que cobran a los turistas por mostrarles ballenas en el océano, y finalmente porque es firmante de la Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre), que protege del comercio y la explotación excesiva a los animales en peligro de extinción.

Eso ha llevado a Nicaragua a pertenecer a la lista de “países comprados”, compuesta por las naciones no balleneras y empobrecidas, que apoyan al mayor consumidor de cetáceos en el mundo, Japón, a cambio de beneficios económicos, algo que el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) aceptó el año pasado.

Esta situación provocó que Greenpeace Internacional, la organización ambientalista más prestigiosa del mundo, realice una campaña en Nicaragua para que no asista a la próxima reunión ordinaria de la CBI, que podría poner en jaque el futuro de las ballenas, si la mayoría de países votan a favor de cazarlas.

“Creemos que esa es la salida más fácil para el Gobierno, ni siquiera estamos pidiendo que vote en contra de Japón”, comentó Milko Schvartzman, coordinador de Campañas de Protección de los Océanos, de Greenpeace.

LA PRENSA solicitó la versión del Ministerio de Relaciones Exteriores, pero no hubo respuesta.

Pero Schvartzman no cree que la tarea sea tan fácil, pues asegura que Nicaragua es uno de los miembros más proactivos de la CBI, al punto que participa en las exclusivas reuniones extraordinarias del organismo.

EL «ROSTRO» DE NICARAGUA

Por otro lado, el activista aseguró que la persona que normalmente representa a Nicaragua en las reuniones ordinarias de la CBI, Miguel Marenco, director ejecutivo de la Administración Nacional de la Pesca y la Acuicultura (Adpesca-Mific), además de costarle 20 mil dólares anuales al Gobierno por participar (aparte de sus gastos), hace caso omiso a países como México, Costa Rica, Panamá, Perú, Chile, Argentina, Brasil, quienes le insisten en sumarse al bloque protector de las ballenas.

Schvartzman recordó que Marenco publicó una carta el año pasado, asegurando que la CBI permitió la caza de ballenas a Japón, pero lo desmintió citando la resolución 1 del año 2005 de la Comisión, donde insta urgentemente a que abandone esa práctica, que el país asiático reconoce que lo hace, pero con fines científicos.

ANDA EN JAPÓN

Asimismo, denunció que Marenco mintió al asegurar el año pasado que votó en contra de la crueldad a las ballenas, cuando lo hizo a favor.

Según Schvartzman, Japón “recluta” a los países a través del apoyo económico y del “enamoramiento” de sus funcionarios, que son invitados a la bella nación asiática.

LA PRENSA también buscó la versión de Marenco, pero en su oficina se nos dijo que estaba fuera del país, precisamente en un viaje por Japón.

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