- Rice se queja de supuesto “boicot internacional” al juicio a Hussein
Joelle BassulBAGDAD/AFP, EFE
Los iraquíes de la diáspora votan este martes, después del turno de los enfermos, los presos y las fuerzas de seguridad, en unos comicios que no extinguirán la violencia incesante que vive Irak, según el propio Presidente norteamericano, George W. Bush.
Más de 500 colegios electorales fueron instalados en 15 países para permitir a los votantes elegir a sus 275 representantes en la Asamblea Nacional para un período de cuatro años.
“Nosotros desplegamos todos los esfuerzos para que estas elecciones sean honestas, ya que todo problema tendrá repercusiones en la votación en Irak”, declaró a la prensa el responsable de la Comisión electoral en Bagdad, Farid Ayar.
Doce oficinas de votación abrieron el martes en Jordania, donde se encuentra la oficina de la Comisión que supervisa el voto de la diáspora.
El presidente de la oficina, Hamdiya al Huseini, dijo esperar “un mayor número de electores a causa de la participación de los grupos que boicotearon las elecciones” en enero, en alusión a los sunitas, que decidieron abstenerse en aquellos comicios.
La campaña electoral y los días previos a la votación en Irak no conllevaron un descenso de la violencia. El martes el sunita Mezher Nagi al Dulaimi, cabeza de lista en las elecciones, murió tiroteado por unos desconocidos en la provincia rebelde de Al Anbar, al oeste de Bagdad, anunció una fuente de la seguridad.
En los Emiratos Árabes Unidos unos 12,600 iraquíes tienen derecho a voto en los colegios de Dubai y Abú Dhabi. Se dispusieron altas medidas de seguridad para evitar incidentes o ataques.
Los iraquíes que viven fuera de su país podrán votar en Jordania, Irán, Siria, Líbano, Canadá, Austria, Australia, Alemania, Turquía, Estados Unidos, Suecia, Dinamarca, Gran Bretaña, Holanda y los Emiratos Árabes Unidos, según la Comisión electoral.
Los 300,000 electores inscritos en los hospitales, centros de detención y las fuerzas del orden votaron el lunes. El resto del país —unos 15.5 millones de electores— se pronunciarán el jueves.
El lunes por la noche el presidente norteamericano pronunció un discurso en Filadelfia promoviendo el avance político en Irak para elevar el apoyo del pueblo norteamericano a la impopular guerra.
Sin embargo, el inquilino de la Casa Blanca se declaró consciente de que los comicios no pondrán fin a la violencia que diariamente vive el país.
“Esta semana las elecciones no van a ser perfectas, y unas elecciones exitosas no son el fin del proceso”, dijo Bush, advirtiendo que aquellos que atacan a las fuerzas iraquíes y estadounidenses “no van a ceder en razón de unas elecciones”.
El mandatario acusó a Irán de estar detrás de la violencia que azota Irak.
QUEJA DE RICE
La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, acusó ayer a la comunidad internacional de eludir su responsabilidad y boicotear el proceso contra el derrocado dictador iraquí Saddam Hussein.
“El boicot de hecho de la comunidad internacional al juicio de Saddam daña al pueblo iraquí que ahora trabaja para asegurarse la esperanza de justicia y libertad que Saddam le negó”, afirmó la responsable estadounidense.
En un discurso en la sede de The Heritage Foundation, un grupo conservador privado y de promoción de políticas públicas, Rice se declaró “triste” por el hecho de que “la comunidad internacional apenas haya hecho nada para ayudar a Irak a procesar a Saddam Hussein”.
Todos los que defienden el respeto a los derechos humanos y del imperio de la ley “tienen una obligación especial de ayudar a los iraquíes a llevar ante la justicia a uno de los tiranos más criminales del mundo”, insistió. VER INFOGRAFÍA