Luis Alemán [email protected]
Con el 60 por ciento de su cuerpo quemado por una descarga eléctrica, resultó Erwin José Ulloa Urbina, de 39 años, al rozar un cable de transmisión de energía, cuando instalaba el techo en uno de los nuevos edificios del Hotel Las Colinas.
“Cuando miré, estaba colgado”, describió Pedro Galeano —vigilante del hotel— los momentos de angustia que vivieron cerca de 20 trabajadores que estaban en el lugar, luego de la descarga eléctrica que prendió en llamas las ropas de Ulloa Urbina.
El accidente ocurrió a las 11:00 a.m., de ayer sábado, cuando la víctima junto a su hermano Léster y un compañero de trabajo que se identificó como Jairo Archibold, colocaban el techo.
Los tres trabajadores estaban a una altura de siete metros y medio, muy cerca de donde pasan tres cables de alta tensión, cuando al parecer, por el viento que en ese momento había, Erwin hizo un movimiento que lo llevó a tocar los cables que inmediatamente impactaron su cuerpo.
“Yo sólo escuche un estruendo, el chispero y casi de inmediato un grito; luego el cuerpo de Erwin estaba colgado”, relató el vigilante, quien aseguró que minutos antes había pedido a los muchachos que tuvieran mucho cuidado por lo cercano de los cables.
Un testigo que no quiso identificarse, relató que miró chispas y casi de inmediato el cuerpo de Erwin quedó envuelto en llamas y luego aparentemente quedó enredado en los cables, pero el vigilante explicó que lo que ocurrió es que Erwin tenía sus pies metidos entre los perlines, como medida de protección, lo que evitó que cayera al vacío desde una altura de siete metros y medio.
BAJAN EL CUERPO
Saliendo humo de las ropas de Erwin, varios compañeros lograron bajarlo, y en una patrulla de la Policía fue trasladado al Hospital Roberto Calderón, donde recibió los primeros auxilios. Luego fue transferido al Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde existe la especialidad de cirugía plástica.
ESTADO CRÍTICO
El doctor Déxter Quijano Lesage, de Sala de Emergencia del Hospital Roberto Calderón, relató que el estado de Ulloa Urbina era crítico; tiene el 60 por ciento de su cuerpo con quemaduras de segundo grado, provocadas por la descarga eléctrica.
Explicó que debido a las quemaduras, aunque logre estabilizarse, la vida de la víctima estará en peligro.
“En las próximas horas puede presentar complicaciones como infección de las heridas, que comprometan su vida”, dijo el médico.