Durante muchos años la letra escrita por don Salomón Ibarra Mayorga no se pudo cantar en Nicaragua, desde 1918 hasta 1939. Después se cantaba modificando los términos: ruja por ruge, tiña por tiñe, pues las condiciones políticas no correspondían a la letra.
Nació don Salomón Ibarra Mayorga en Chinandega, el 8 de septiembre de 1887. Estudió en León donde se graduó de contador. Fueron sus padres don Felipe Ibarra y doña Eloísa Mayorga de Ibarra. Desde su juventud se distinguió como poeta y por sus ideas liberales, militando en este partido, combatiendo al régimen de Adolfo Díaz Recinos. Ejerció el periodismo y dirigió el periódico El Tiempo. En varias ocasiones estuvo exiliado. Cuando ganó el concurso en 1918 de la letra de nuestro Himno Nacional tenía 31 años.
A partir del gobierno del doctor Juan Bautista Sacasa, desempeñó cargos en el sector bancario. Se casó con doña Angelina Mejía, formó parte de diferentes asociaciones de escritores y artistas, durante muchos años perteneció al Club Rotario, habiendo sido formador del Distrito que abarca Centroamérica, Panamá y Belice compuso varios himnos y ganó prestigiosos premios.
Se radicó en Honduras, donde falleció el 2 de octubre de 1985, a los 98 años. Por gestiones que apoyó el Club Rotario sus restos fueron repatriados el 12 de septiembre del año 2000, y sus cenizas colocadas junto a las de doña Angelina, en el Salón de los Símbolos Patrios en el Palacio de la Cultura.
Mediante acuerdo entre el Gobierno de la República, la Alcaldía de Managua y la Comisión Administradora del Parque Museo Cementerio San Pedro, las cenizas de don Salomón y de doña Angelina serán trasladadas en solemne ceremonia al más antiguo de los cementerios de Managua, a un sitio especial donde se ha construido una plazoleta rodeada de sacuanjoches y madroños, nuestra flor y árbol nacional. En un obelisco se depositarán las cenizas del autor de nuestro Himno Nacional.
El miércoles 30 de noviembre, en horas de la mañana, diferentes instituciones gubernamentales, municipales, militares, policiales, Club Rotario y religiosas tributarán a don Salomón el justo homenaje, con el compromiso de que cada ciudadano haga de la letra del Himno el marco de una conducta correcta y digna.