Enrique FernándezAFP
SANTIAGO.- El ex dictador chileno Augusto Pinochet, sometido a juicio por los crímenes de la “Operación Colombo” y por sus cuentas secretas en bancos de Estados Unidos y otros países, cumplirá este viernes 90 años, bajo arresto domiciliario.
Será la tercera vez que el general Pinochet recuerda la fecha de su nacimiento, privado de libertad, después de los 503 días de arresto que vivió en Londres, a partir del 16 de octubre de 1998, cuando el juez español Baltasar Garzón intentó sin éxito llevarlo a España para someterlo a juicio.
Cuando el miércoles quedó bajo arresto, sus abogados defensores se movilizaron para obtener su libertad provisional y evitar que este cumpleaños lo sorprendiera arrestado, como sucedió en Londres en 1998 y 1999, antes que las autoridades británicas le permitieran volver a Chile por razones humanitarias.
El juez Cerda le sometió a juicio por evasión tributaria y otros delitos vinculados con las millonarias cuentas secretas que mantuvo en bancos de Estados Unidos y otros países, informó el tribunal. Se investiga el origen de sus cuentas con depósitos estimados en 27 millones de dólares. Cerdas accedió a liberarlo y la Corte de Apelaciones ratificó esa concesión este jueves, previo pago de una fianza de 11,300 dólares.
Los partidarios del ex dictador (1973-1990) se dispusieron entonces a celebrar su natalicio y acudir este viernes a su residencia en el elegante barrio de La Dehesa, al este de Santiago.
Agrupados en la Fundación Augusto Pinochet, ex ministros y antiguos jefes militares hoy retirados preparaban el homenaje, como una réplica de los multitudinarios honores que el ex presidente de facto recibía cada 25 de noviembre, cuando ejercía el poder con mano de hierro.
Pero la tarde del jueves el juez Víctor Montiglio ordenó nuevamente el arresto del anciano ex dictador, esta vez por los crímenes de la “Operación Colombo”, un plan represivo que ejecutaron agentes de su Policía secreta a mediados de 1975 con una secuela de 119 desaparecidos.
Nacido el 25 de noviembre de 1915 en el puerto Valparaíso (costa central de Chile) Pinochet irrumpió cruentamente en la historia de su país al encabezar el golpe militar que culminó con el suicidio del presidente socialista Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973.
Tras clausurar el parlamento y suprimir las libertades públicas, el general se convirtió para sus seguidores en un líder que “salvó al país del comunismo” y sentó las bases del actual crecimiento económico de Chile, mediante la apertura comercial y la implantación de un modelo de libre mercado.
Para sus detractores simboliza, en cambio, las peores violaciones a los derechos humanos, con asesinatos, desapariciones y torturas, como consecuencia de la represión contra “la subversión” y “el terrorismo”.
“En Chile no se mueve una hoja sin que yo lo sepa”, fue una de sus más célebres sentencias.