Alex Carvajal
Realmente es triste mirar cómo el ser humano va perdiendo el sentido de ser persona, el cual conduce a la baja autoestima y a la autodegradación. El tratar a otras personas independientemente de la nacionalidad, cultura o religión como medios u objetos o por cualquier otro motivo, nos degrada como personas y atenta contra la dignidad humana.
Por eso me ha escandalizado la manera que fue tratado el compatriota Natividad Canda en Costa Rica. Toda persona humana tiene derecho a que se respete su vida y dignidad, que son bienes inviolables. Dios nos manda a amar al prójimo como a nosotros mismos, porque todos somos valiosos, poseemos una dignidad. A algunos de nuestros vecinos ticos se les ha olvidado el principio de la vida humana. ¿Qué pasaría si nos pusiéramos igual que ellos? ¿Estaríamos dando inicio a una guerra entre los dos países? Sólo Dios lo sabe.
“Dios creó al hombre para la incorruptibilidad, y le hizo imagen de su misma naturaleza” (Sabiduría 2:23). Todos aquellos que respetan la dignidad que han recibido de Dios son llamados a ser heraldos de una cultura de la vida”. La misión de Cristo iba dirigida a cada ser humano, y Nuestro Señor, por su gran misericordia tiene gran interés en los enfermos, los que sufren y los moribundos, sé que Nuestro Señor Jesucristo lo tiene en su morada porque al igual que aquel ladrón que sufrió en la cruz y se arrepintió, así fue lo sucedido con Natividad, cuya cruz fueron los dos perros.