María Antonia López M.CORRESPONSAL/EL [email protected]
El Salvador está dispuesto a “conquistar” a los obreros agrícolas nicaragüenses y hondureños, para lo cual los empresarios pondrán en práctica una estrategia que dicen incluye “tratarlos bien para tenerlos más tiempo”.
“Queremos conquistarlos porque el próximo año vamos a necesitarlos, y probablemente sean más”, destacó Italo Escrich, jefe del departamento de cosecha del Ingenio azucarero de la Central de Izalco, el más grande de El Salvador, que de momento tiene contratados a unos 25 nicas.
Esto lo tratan de demostrar con la atención que están dando a la mano de obra extranjera contratada para la presente zafra, ya que para traer a los trabajadores les han prestado todo tipo de facilidades, incluyendo alojamiento, para llenar las plazas que los salvadoreños no quieren ocupar.
Durante una visita realizada a la finca azucarera San Clemente, en el municipio de Zapotitán, se pudo constatar la presencia de casi 95 braceros hondureños. Entre tanto unos 25 nicaragüenses han sido ubicados en la finca La Herradura, en el municipio de Zacatecoluca aún más cerca de la capital.
Un obrero hondureño con su carné de trabajo en mano.