Cuando hablamos sobre la personalidad de alguien, nos referimos a lo que diferencia a esa persona de los demás, incluso, lo que la hace única. A este aspecto de la personalidad se le conoce como diferencias individuales, que prestan una atención considerable a tipos y rasgos de las personas, de ahí que algunas personas sean neuróticas, otras introvertidas, otras extrovertidas y así sucesivamente.
Actualmente se ha abusado de tildar a las personas de conflictivas sólo por que tienen la capacidad de expresar lo que sienten. Una persona que huye de los conflictos es por que es incapaz de solucionar problemas.
Sin embargo, hay que enfatizar que existe un sinnúmero de personalidades esquizoides que se pueden volver conflictivas, dañando así las relaciones humanas de los grupos, ya que se ve a las demás personas como adversarios, resultado de temores internos e intereses personales.
Otro tipo de personalidad es la paranoica, la cual siempre está percibiendo que los demás están en su contra y generalmente se debe a experiencias de daños sufridos en la infancia, generalmente en su primer año de vida, ya que éste es el primer proceso sicológico de la vida donde se forma la confianza. Las personas paranoicas pueden llegar a tener una crisis por estrés, por sobrecarga de trabajo, por presiones y se desatan en sicosis paranoicas, pero sino caen en la patología de sicosis y es sólo un comportamiento neurótico, pueden llegar a convivir con el grupo y la desconfianza se supera trabajando en equipo.
Otra de las personalidades más difíciles son los narcisistas, ya que éstas desprecian a los demás, por que quieren ser el centro de atención. Buscan la perfección porque les gusta ser un modelo para los demás. La influencia publicitaria tiene mucha responsabilidad en la formación de este tipo de personalidad.
Otro tipo de personalidad es la evasiva, la cual es una persona huraña que no se integra a los grupos porque tiene temor a las influencias de los demás y prefiere mantenerse a distancia para autoprotegerse. En cambio, los obsesivos compulsivos, son personas rígidas, que les gusta mantener el control y se alteran cuando hay imprevistos, no tienen sentido del humor; sin embargo, para ellos es muy importante sentirse aceptados y cuidan mucho las reglas.
Cuando se tiene alguno de estos rasgos que pueden ser dañinos; según el rasgo predominante, lo mejor es interactuar con las personas que tiene a su alrededor. Otra terapia es anotar los señalamientos que las personas le hacen y reconocer que su conducta no ha sido apropiada.
ACTITUDES PELIGROSAS
Conductas que puede causar daño en sus relaciones interpersonales.
Paranoia. Esta conducta puede producir riñas y pérdidas afectivas.
Histeria. La conflictualidad radica en que son personas que siempre buscan amor y afecto; cuando no lo encuentran entran en hostilidad con el grupo.
Excéntricos. Son personas que buscan ser diferentes, expresan pocas emociones verbales, no transmiten lo que sienten y pueden llegar a deprimirse.
Las personas que no expresan lo que sienten pueden llegar a padecer enfermedades crónicas.