Cultivar relaciones de afecto y de confianza entre padres e hijos puede ser difícil, sin embargo, la sicóloga Ledia Gutiérrez señaló que la conservación de la unión y la confianza tiene que ser un proceso de todos los días. “Hay que dedicar un tiempo de calidad, no verlo como un formalismo sino interesarse en las cosas que le ocurren a nuestros hijos, en lo que les interesa y les gusta hacer, para que se pueda establecer un diálogo donde el hijo pueda opinar, discernir y tenga en sus padres, personas que lo escuchan y de quien no va a recibir ni rechazo, ni crítica”, señaló.
El niño, cuando es pequeño, necesita sentirse amado y cerca de sus seres queridos, que no sólo lo quieran por sus logros, porque se porta bien y obtiene buenas calificaciones, sino tan sólo por ser parte esencial e importante de la familia. Gutiérrez expresó que muchos padres caen en el error de ser muy formales en la relación con sus hijos, para que éstos les tengan respeto, sin embargo, es ahí cuando ellos pierden la confianza a tal punto que ven a los padres como unos desconocidos y, en algunos casos, hasta como adversarios. Para conservar la confianza de los hijos, la sicóloga Eudilia Molina recomienda conversar con ellos, ir a su colegio, jugar con ellos, salir con ellos, tomarlos en cuenta siempre y, sobre todo, que sepan que valora el tiempo que pasa con ellos tanto como el tiempo que pasa con amigos, en el trabajo o en otras obligaciones.