- Líder de senadores demócratas sugiere que Bush y Cheney deben sincerarse ante opinión pública
- Crece escándalo por filtración de nombre de agente de la CIA
Douglass K. Daniel WASHINGTON / AP
El titular del bloque demócrata del Senado dijo el domingo que el presidente George W. Bush y el vicepresidente Dick Cheney deberían ofrecer disculpas por las acciones de sus asesores en el caso de filtración del nombre de una agente de la CIA.
Harry Reid, senador por Nevada, dijo que Bush debería comprometerse a no indultar a asesores que fuesen condenados como resultado de la investigación sobre quién divulgó la identidad de la agente Valerie Plame.
No se ha ofrecido disculpas al pueblo estadounidense por este problema evidente en la Casa Blanca, dijo Reid. Añadió que Bush y Cheney deberían sincerarse con la opinión pública estadounidense.
Reid añadió que esto ha ido más allá de lo aceptable, el pueblo estadounidense merece algo mejor.
El jefe de gabinete de Cheney, I. Lewis “Scooter” Libby, renunció el viernes al ser acusado de falso testimonio, obstrucción de justicia y otros cargos relacionados con declaraciones que hizo al FBI y a un jurado que investiga la filtración.
El asunto surge en medio de denuncias de que el gobierno reveló la identidad de Plame intencionalmente como represalia contra su esposo, Joseph Wilson, un diplomático de larga trayectoria que había sido enviado al África para investigar reportes de que Saddam Hussein buscaba allí material para armas nucleares, y que al regresar desmintió tal aseveración. Los críticos del gobierno afirman que la difusión de la identidad de Plame es parte de una tendencia del entorno de Bush de castigar a todo el que cuestione los pretextos esgrimidos para invadir Irak.
Reid dijo también que Karl Rove, el asesor más importante del presidente, debería renunciar. No hay cargos contra Rove.
Creo que Karl Rove debería renunciar, dijo Reid. El presidente dijo que cualquiera del gobierno que hubiese participado debería irse.
El acta de acusación dice que un alto funcionario de la Casa Blanca, al que no nombra, habló con el periodista Robert Novak acerca de Plame y discutió el asunto con Libby. Podría tratarse de una alusión a Rove.
Sin embargo, el senador republicano Arlen Specter, presidente del comité jurídico del Senado, señaló que Rove no había sido encausado por ningún delito y cualquier incitación a que renuncie tiene motivación política.
INVESTIGACIÓN CONTINÚA
El fiscal del caso ha dicho que su investigación no está totalmente concluida, pero se negó a hablar sobre Rove en una conferencia de prensa el viernes.
Si me piden nombres, no voy a hacer declaraciones, porque o bien acusamos a alguien, o bien no hablamos de esa persona, dijo el fiscal especial Patrick Fitzgerald.
Cuando comenzó la investigación, la Casa Blanca negó que Rove tuviese participación alguna, y Bush prometió despedir a cualquier miembro de su personal que fuese responsable de semejante filtración. Luego se retractó y dijo que despediría a los asesores que cometieran delitos.
AL CUARTO DE CASTIGO
Dick Cheney debería ser enviado al cuarto de castigo por Bush, dijo el demócrata Charles Schumer. Añadió: el presidente tiene que tener a alguien apolítico que examine este asunto y que determine qué se debe hacer. No puede simplemente evadir las acusaciones.