Como onda en el mar

Deborah Robb Taylor Roman, Times, serif»>Caribean notebook Como onda en el mar Deborah Robb Taylor Se vincula la creciente frecuencia e intensidad de las tormentas tropicales al consumo global del petróleo y en el debate internacional se modelan los peores escenarios económicos. En la costa el galón de gasolina hoy día ya cuesta unos 85 […]

Deborah Robb Taylor

Roman, Times, serif»>Caribean notebook

Como onda en el mar


Deborah Robb Taylor




Se vincula la creciente frecuencia e intensidad de las tormentas tropicales al consumo global del petróleo y en el debate internacional se modelan los peores escenarios económicos.

En la costa el galón de gasolina hoy día ya cuesta unos 85 córdobas y los transportes y la electricidad, donde tenían cierta regularidad, están a punto del colapso. Cada quien resuelve a como puede.

Burkwit Dixon es dueño de uno de los Cayos Perlas que convirtió para el acopio de mariscos. Mantiene una flota de pangas. Tiene su propio generador para la red de frío e iluminación de las cabañas de unos 20 pescadores que viven en el cayo durante la época de pesca.

El precio del combustible en Savannah Cay es de 70 córdobas el galón, por el descuento a las unidades productivas. El promedio de pesca de langosta en un día de trabajo es de 40 libras y el consumo de gasolina es de 40 galones.

El precio de la libra de langosta para el pescador es de 170 córdobas, pero el combustible es gasto fijo independiente de cuánto pesca.

Desembolsa por lo menos 14 dólares para cada libra de langosta y ese es el mismo precio que los exportadores en Bluefields pagan por el producto.

El hombre está comenzando a considerar tanto la reconversión del cayo a estación de turismo en época de veda —a final, dice, apuntando para el Caribe “eso es todo azul” y apuntando para la costa “eso es todo verde”— y ya no le parecen exóticas las mantenedoras que funcionan con paneles solares aunque la unidad cueste tres veces más que una congeladora normal, sin incluir el costo del panel.

ESCUELAS ILUMINADAS

En Rosita, la semana pasada, el proyecto FOSED de la Unión Europea entregó una escuela nueva con paneles solares, que son también un nuevo componente fijo en las construcciones de las escuelas comunitarias de la Fundación para el Desarrollo de la Autonomía de la Costa Atlántica (FADCANIC).

Desde finales del año pasado, tanto la escuela de FADCANIC en Laguna de Perlas como en las instalaciones de su centro de agroforestería en la reserva del Wawashán, operan con energía solar.

En Laguna de Perlas están experimentando también con un molino de viento para generar electricidad en el auditorio escolar con buenos resultados, dice Ray Hooker, presidente de FADCANIC.

Hooker considera que la combinación de las fuentes, solar y eólica, puede ser la mejor solución porque hay días nublados y sin viento, “pero con buenas baterías pretendemos la capacidad de abastecer un laboratorio de informática con hasta 20 computadoras”.

El desabastecimiento crónico que afecta la región como un todo, dice este ex diputado nacional y ex gobernador regional, tiene que ver con el plan de desarrollo nacional. Dice Hooker, “no soy experto en energía renovable pero se sabe que 90 por ciento del potencial hidroeléctrico de Nicaragua está en la costa Caribe”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí