Antonio Rodríguez
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CIDH analizó crisis nicaragüense
Antonio Rodríguez
Washington/AFP
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó ayer su preocupación por la situación de la libertad de expresión en Venezuela, la inestabilidad política en Ecuador, las “comunidades cautivas” de Bolivia, la crisis en Nicaragua y los derechos humanos en Cuba.
“La CIDH expresa su preocupación por los efectos para el ejercicio de la libertad de expresión (en Venezuela) que están produciendo tanto las reformas a la legislación penal, como la conocida ‘Ley de responsabilidad social para la radio y la televisión’”, afirmó su presidente, Clare Roberts, al concluir el 123º período de sesiones.
La comisión, que reiteró su interés en efectuar una visita a Venezuela “deplora” asimismo “la situación crítica de las personas privadas de libertad”, aunque también destacó “como aspecto positivo” los esfuerzos por enfrentar el problema de las ejecuciones extrajudiciales.
Respecto a Ecuador, el presidente de la CIDH manifestó que “la fragilidad institucional del Estado de Derecho sigue siendo motivo de profunda preocupación”, recordó que el pasado mes de abril el presidente Lucio Gutiérrez, actualmente detenido, ha sido destituido por el Congreso.
“La inestabilidad política que ha caracterizado a dicho país volvió a ponerse de manifiesto cuando nuevamente un presidente electo no concluyó su mandato constitucional en circunstancias de masivas protestas sociales”, agregó.
En su recorrido por la región, el presidente manifestó asimismo la “especial preocupación” de su organización por “la situación de las llamadas ‘comunidades cautivas’ del pueblo guaraní en el Chaco boliviano, que se encuentran en condiciones comparables a la esclavitud”.
Al hablar de Nicaragua, que suspendió recientemente hasta el año 2007 la vigencia de una polémica reforma constitucional, Roberts señaló que la situación en el país centroamericano “fue objeto de audiencias en el marco del presente período de sesiones”.
EFECTOS NEGATIVOS
“Las autoridades estatales, líderes políticos y organizaciones de la sociedad civil nicaragüense han coincidido en resaltar los efectos negativos de la crisis política sobre la vigencia de los derechos humanos del país”, explicó.
“En particular, coincidieron el Gobierno y las organizaciones de la sociedad civil que la falta de independencia e imparcialidad de las autoridades judiciales se ha visto exacerbada por las tensiones políticas del país”, añadió.
“Esta situación podría afectar el normal desarrollo de los procesos electorales a celebrarse en el curso del año 2006, a través de la arbitraria exclusión de candidatos”, advirtió.
Como es habitual, Cuba también ha sido criticada.