- Depresión se acerca y puede convertirse en la tormenta Beta
Wilder Pérez [email protected]
El centro de baja presión que permanecía desde el lunes al norte de Panamá, se convirtió anoche en la depresión tropical número 26 y podría llegar a ser tormenta tropical en las próximas 12 ó 24 horas, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Es probable que en la costa caribe nicaragüense se presenten hoy vientos con velocidades entre 65 y 117 kilómetros por hora, con lluvias de moderadas a fuertes, indicó Ineter.
El caribe de Nicaragua sería afectado por la depresión tropical o tormenta tropical y, de ocurrir esto último, el país dormiría esta noche con el ciclón Beta frente a su costa este.
El Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), informó que estará pendiente de las recomendaciones del Ineter.
El último informe anoche indicaba que la depresión 26 generaba vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora y se localizaba a 270 kilómetros al sureste de la ciudad nicaragüense de Bluefields.
INMINENTE DESARROLLO
Milagros Castro, directora de Meteorología Sinóptica del Ineter, dijo ayer por la tarde que el campo nuboso del sistema estaba desorganizado, pero que había celdas convectivas (acumulaciones de nubes) fuertes en el golfo de los Moskitos, que podían fortalecer el fenómeno.
Eso, más las altas presiones que dominan el golfo de México y Centroamérica, dirigen un movimiento lento de las bajas presiones, según Castro, lo que daría oportunidad al sistema de convertirse en la tormenta Beta, debido a que se encuentra en una zona “altamente ciclogenética”, es decir, que las altas temperaturas del mar en el norte de Panamá son propicias para la formación de ciclones.
Debido a estas condiciones, la experta indicó que era inminente “la evolución a depresión o a tormenta tropical; eso va a depender del componente de nubosidad del sistema”.
La intensidad de las lluvias que se esperan a causa de este fenómeno, son de moderadas a fuertes en las Regiones Autónomas del caribe del país, desde hoy hasta el domingo. En el resto de Nicaragua se esperan precipitaciones de menor intensidad, siempre en dependencia de su desplazamiento.
ATENTOS PERO SIN ALERTA
Castro dijo que mientras el sistema no se convirtiera en depresión o tormenta tropical, no se recomendaría ningún tipo de alerta en especial.
Sin embargo, el Ineter recordó que las fuertes lluvias podrían provocar inundaciones, deslizamientos de tierra y desborde de ríos, sobre todo en las Regiones Autónomas del caribe.
Mientras tanto, el vocero del Sinapred, Juan Rodríguez, informó que esa institución estaría lista desde anoche para atender cualquier tipo de alerta que el Ineter recomendara.
El fenómeno se desarrolló lentamente en los primeros días de esta semana, pero en las últimas 24 horas su evolución aumentó de forma vertiginosa.
Nicaragua escapó este año de los huracanes Emily y Wilma, aunque Stan provocó tres muertes. Ahora la amenaza podría ser Beta.