Modelos: María José Barrantes, Erth García. Agencia: Silhuetas. Teléfono: 270-3109

¿Por qué mujeres de otras culturas no engordan?

La dieta mediterránea es la más saludable. Se basa en el consumo de aceite de oliva extra virgen, vegetales, frutas, vino tinto y pescado, todo lo contrario a la latina, dieta en la que los carbohidratos son reyes Los hábitos alimenticios de las familias se transmiten de padres a hijos y están influenciados por varios […]

  • La dieta mediterránea es la más saludable. Se basa en el consumo de aceite de oliva extra virgen, vegetales, frutas, vino tinto y pescado, todo lo contrario a la latina, dieta en la que los carbohidratos son reyes

Los hábitos alimenticios de las familias se transmiten de padres a hijos y están influenciados por varios factores.

La master en antropología, María Dolores Álvarez Arzate, docente de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua, explica que las culturas alimenticias están marcadas por factores, entre los que destacan, el lugar geográfico, el clima, la vegetación, la disponibilidad de la región, costumbres y experiencias. “Muchas veces nuestra cultura alimenticia está determinada por la religión, algunas de ellas han eliminado de sus dietas a ciertos animales por prohibición divina, como es el caso del cerdo en el islamismo y judaísmo o el de la vaca en el hinduismo”, señala Álvarez.

Los norteamericanos ingieren grandes cantidades de carne vacuna, pero detestan la de caballo, mientras que para los franceses, ingleses y alemanes es uno de los platillos más nutritivos. En China, Japón, Corea y otras naciones del Este de Asia, el índice de alérgicos a la leche es muy alto, mientras que los holandeses, daneses, suecos, y escandinavos consumen grandes cantidades de productos lácteos. En los menús europeos y norteamericanos no están incluidos los insectos, pero hay numerosas poblaciones en el mundo que son insectívoras.

Según la nutricionista Denisse Van Wissen, de Soy Nica, hay dos factores que condicionan el crecimiento de una persona. Una de ellas es la alimentación y la otra es el factor genético. “Para un buen crecimiento es necesaria una alimentación balanceada con todos sus nutrientes, proteínas, carbohidratos, y grasas. En cuanto al crecimiento, tiene mucho que ver el consumo de las proteínas porque ayudan al organismo a fabricar nuevos tejidos y cuando faltan proteínas y vitaminas en la dieta, el niño no crece igual, de ahí que unos sean más altos que otros”, indica.

Según la nutricionista, lo que más caracteriza la alimentación de los angloamericanos es que tienden a comer diferentes cosas cada día, además, su plato fuerte es en la cena, ya que durante el día, llevan alimentos fáciles de preparar o comidas rápidas, de ahí que actualmente el 65 por ciento de la población norteamericana padezca de sobrepeso y el 24 por ciento sea obesa.

Una de las deficiencias en la cultura alimenticia de los nicaragüenses, según la nutricionista, es la poca ingesta de frutas y verduras, las cuales tienen vitaminas y otros nutrientes para mantenernos sanos y prevenir enfermedades crónicas.

Recomienda tener cuidado con el aguacate y el banano, los cuales son alimentos energéticos y por tanto no hay que abusar de ellos. “Hay que incluir por lo menos una fruta en cada comida, además, no hay que olvidar el nivel de actividad física, el cual tiene mucha influencia en el trabajo del metabolismo”, aconseja.

Una cultura que se está generalizando es el consumo de comida rápida. Hay toda una epidemia de obesidad, principalmente en Estados Unidos, en Canadá también se está volviendo un problema al igual que en algunos países europeos. Los factores que influyen son: poca actividad física, el tamaño de las porciones y la cultura de comer en la calle, ya que comiendo fuera de casa se tiene menos control de las porciones.

“Una de las medidas contra la obesidad que están tomando en Estados Unidos es eliminar las ventas de comida rápida en las escuelas porque los niños se estaban volviendo más hiperactivos, por el alto contenido de azúcares y grasas, situación que está tomando auge en nuestro país, sobre todo con las golosinas que traen cantidades de saborizantes y colorantes que no benefician en nada la salud y el crecimiento de los niños”, advierte la nutricionista.

“La adopción de nuevas formas de alimentarse ha hecho que culturas que tenían su alimentación a base de granos, cambien sus costumbres, un ejemplo de ello son los asiáticos, quienes siempre han tenido un régimen alimenticio completamente diferente y, cuando llegan a vivir a Estados unidos, se adaptan a una vida alimenticia no muy saludable que no sólo causa sobrepeso sino enfermedades crónicas, como del corazón, diabetes”, señala Van Wissen .

Otro punto en contra de nuestra cultura alimenticia, según Álvarez, es que somos animados a comer mucha sal, por ejemplo, jocote con sal, mango con sal, sin embargo en nuestro país existe gran variedad de frutas y vegetales que se consumen según la etapa de cosecha, lo cual se da más en las zonas rurales, ya que las zonas urbanas dependen de la oferta del mercado.

Las especialistas recomiendan preparar las comidas con el mínimo de aceite posible, tener un tipo de comida de tres categorías: carbohidratos, proteínas y protectores (frutas y verduras), así como cambiar los productos industrializados por productos orgánicos.

COSTUMBRES DE ALGUNAS CULTURAS

Principales bases de alimentación de algunas culturas

Europa. Para el año 5,000 a.C., los europeos eran recolectores de alimentos, pero a causa de la desaparición o emigración de muchos animales de la tundra, la carne roja dejó de ser su principal sustento. La elevación de la temperatura de las aguas septentrionales favoreció la abundancia del pescado.

India. El arroz y el trigo eran artículos de primera necesidad. En las primitivas colonias de la India postglacial se cultivaron el trigo, la cebada y los dátiles. Se dice que el arroz se originó simultáneamente en India y China alrededor del año 1,800 a.C. La vaca fue sagrada en la India desde el año 1,000 a.C., y el vegetarianismo ha sido símbolo de la fe Hindú desde la época de Buda (563-483 a.C).

China. El arroz era la base fundamental de su alimentación pero el mijo era el único grano que se tenía en ciertas partes de China.

Mesoamérica. Tenían una dieta equilibrada basada en la experiencia que los llevó a elaborar una gastronomía variada y nutritiva, la cual —partiendo del maíz— les permitió construir culturas como la Maya y la Tolteca. Cultivaron productos tan importantes como el chile, el frijol, la calabaza, el jitomate, el cacao y, obviamente, el maíz.

SABIOS FRANCESES

Según un estudio de Medicina Preventiva y Epidemiología de la Universidad de Boston, sólo ocho por ciento de los franceses padecen de obesidad comparado con el 33 por ciento de los estadounidenses. Los franceses consumen el 60 por ciento de las calorías de su alimentación en el desayuno y el almuerzo, seguido por una cena ligera.

VER TAMBIÉN:

Opte por lo mejor

Consumismo y obesidad   

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí