- Huracán causa cuatro muertos e inunda zona turística de Cancún y Playa del Carmen, en península de Yucatán
- Declaran estado de emergencia en Florida, Cuba sigue alerta
AFP-EFE
CANCUN, MÉXICO.- El huracán Wilma se estacionó y golpeó con toda su fuerza la península mexicana de Yucatán, y aunque el sábado perdió fuerza, sus lluvias torrenciales inundaron la zona hotelera de Cancún y causaron cuatro muertos y devastación.
Wilma se degradó a categoría dos en la escala Saffir-Simpson (de cinco), con vientos de hasta 174 kilómetros por hora, tras más de 36 horas de barrido incesante de las costas caribeñas de México.
El huracán arrancó árboles, postes eléctricos, destrozó tejados y arrastró vehículos.
UNE MAS CON LAGUNA
La zona hotelera de Cancún, evacuada dos días antes, estaba bajo las aguas tras unirse una laguna con el mar, y el paso para constatar los daños era imposible.
La lentitud con la que el huracán se acercó permitió evacuar a habitantes y turistas, pero una vez sobre el territorio, los efectos se prolongaron durante horas, y esa situación iba a continuar hasta este domingo.
“Nunca en la historia habíamos tenido un fenómeno meteorológico como el de ahora, que equivale a cuatro o cinco huracanes de este tamaño que estuvieran pasando de manera subsecuente”, resumió el gobernador de Quintana Roo, Félix González.
CUATRO MUERTOS Y DOS DESAPARECIDOS
Dos personas que habían resultado quemadas por la caída de un tanque de gas de la azotea de una casa fallecieron, y otra por la rama de un árbol. Otra muerte se confirmó más tarde. Dos pescadores en el Estado de Campeche permanecían desaparecidos.
El nivel de destrucción era “impresionante”, declaró el gobernador. “Todas las infraestructuras se han visto afectadas”, advirtió.
Más de 71,000 personas tuvieron que buscar refugio en toda la península, y en total, el huracán paralizó la vida de más de un millón de habitantes.
La situación era de incertidumbre en las comunidades más aisladas, sin teléfono ni electricidad. El Ejército tuvo que evacuar por la fuerza a algunas comunidades del norte de la península.
El ojo del huracán pasó en la mañana del sábado por encima del balneario de Cancún, donde sus habitantes pudieron salir durante unas horas para constatar la devastación.
Los peores daños se sospechaban en los 28 kilómetros de la estrecha franja hotelera. “No tiene sentido pasar (a la zona hotelera), unos cuantos metros más adelante a mí me llega el agua hasta el pecho”, dijo Enrique de la Cruz, oficial de policía municipal, que impedía el paso al acceso al bulevar Kukulkán.
CUBA NO BAJA LA GUARDIA
El ciclón emergerá por la costa noreste de la península de Yucatán al Golfo de México, para seguir hacia Florida, y podría incrementar su fuerza a la categoría tres.
Los cubanos seguían ayer con expectación el rumbo del huracán Wilma, que parecía destinado a continuar su avance hacia el noroeste, con el fin de precisar a qué distancia pasará de la isla y cuáles serán sus posibles efectos.
Tras tres días de alerta ciclónica, los isleños —entre ellos medio millón de evacuados— comprobaron que Wilma se estancaba en la península de Yucatán, mientras que en la isla el tiempo comenzó a mejorar el viernes y el sábado incluso salió el sol.
Pese a ello, según datos de la Defensa Civil, 559,000 habitantes permanecían alejados de sus hogares debido a los peligros de inundaciones o vientos poderosos.
“Estamos evacuados desde el miércoles y nos quedaremos hasta que todo pase”, dijo Yunaisis Bacallao, una mujer albergada en una escuela al sur de la provincia de La Habana, donde el mar comenzó a subir desde el viernes.
Como sus vecinos, Bacallao se declaró agradecida por recibir un alojamiento seguro, pero también dijo estar cansada de tanta espera. Ésta es la quinta vez en el año que los habitantes de la playa de Guanimar, donde reside, son trasladados debido a peligros de huracán.
En la capital nada parecía indicar el sábado la proximidad de un huracán tras varias jornadas de preparativos febriles, acumulación de alimentos, limpieza de calles y refuerzo de ventanas. La gente comenzó a salir a la calle y los comercios abrieron sus puertas, en un aparente regreso a la normalidad.
ALERTA MÁXIMA EN FLORIDA
El Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. (CNH), con sede en Miami, emitió una “vigilancia” de ciclón (advertencia de su paso en 36 horas) tanto para la costa oeste como la este de Florida, y sigue vigente para los cayos.
Una “vigilancia” de huracán también se ha puesto en vigor para el lago Okeechobee, en el sureste del Estado, mientras que Cuba ha emitido una “vigilancia” de huracán para las provincias de La Habana y Pinar del Río.
Max Mayfield, director del CNH, advirtió ayer que “un huracán de categoría dos o tres impactará a Florida” y probablemente estará cerca de la costa sureste el lunes en la mañana.
A la hora de ese informe los vientos huracanados se extendían hasta 140 kilómetros desde el centro del Wilma y los vientos con fuerza de tormenta tropical alcanzaban los 325 kilómetros.
El vórtice de Wilma se hallaba localizado cerca de la latitud 21.4 grados oeste y longitud 87.1 grados oeste, a 40 kilómetros al noroeste de Cancún (México) y a 650 kilómetros del oeste-suroeste de Cayo Hueso, en Florida.
Se desplazaba a cuatro kilómetros por hora hacia el norte y en esta trayectoria se espera que gire gradualmente hacia el noreste sobre el sureste del Golfo de México en las próximas 24 horas.
Está vigente un “aviso” de huracán desde San Felipe a Chetumal, en Yucatán, incluyendo Cozumel y las islas cercanas, mientras que se mantiene un “aviso” de tormenta tropical y una “vigilancia” de huracán para el oeste de San Felipe hasta Celestun, en México.
NACE OTRA TORMENTA
Ayer también se conoció de una nueva tormenta tropical que amenaza afectar a República Dominicana y Puerto Rico.
“Es un nuevo récord en la historia de la meteorología tropical porque nunca hemos tenido 22 sistemas tropicales con nombres”, dijo Gladys Rubio, meteoróloga del Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. (CNH).
También es la primera vez que el CNH utiliza el alfabeto griego al agotarse con el huracán Wilma la lista de los nombres para los sistemas de la intensa temporada de huracanes del Atlántico norte, que comenzó el 1 de junio y finaliza el 30 de noviembre.
Alpha tiene vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y se pronostica que se fortalezca aún más antes de que su vórtice alcance la costa sureste de la isla de La Española.
El centro de la depresión estaba ayer en la latitud 17 grados norte y la longitud 68.9 oeste, a 335 kilómetros al oeste-suroeste de San Juan de Puerto Rico y a 200 kilómetros del sur-sureste de Santo Domingo, en República Dominicana.
Se desplazaba hacia el noroeste a 24 kilómetros por hora y en esta ruta el ojo de Alpha se esperaba que pasara cerca o sobre La Española la noche de ayer o esta mañana, alertó el CNH.
El Gobierno de la República Dominicana emitió una “vigilancia” de tormenta tropical y ha emitido un “aviso” de tormenta para la costa noreste de ese país caribeño.
Una “vigilancia” de tormenta está vigente para la frontera entre República Dominica y Haití y ahora está en vigor una “vigilancia” para las islas Turcos y Caicos y Bahamas.
En la activa temporada se han formado 22 tormentas, incluyendo a Alpha y doce huracanes, de los cuales seis han alcanzado las categorías tres, cuatro y cinco, en la escala Saffir-Simpson.
PEOR QUE KATRINA
“Wilma es peor que Katrina. Katrina tenía 500 kilómetros de diámetro, éste tiene 800 kilómetros”, señaló Alberto Hernández, subdirector del Servicio Meteorológico en referencia al huracán que devastó a finales de agosto parte de la costa del Golfo en Estados Unidos.
La Policía detuvo a 12 personas tras saqueos en algunos comercios, informó el Gobierno del Estado.
En las islas Cozumel y Mujeres los daños fueron “severos” y el agua llegó en algunos casos hasta 1.5 metros de altura, según un boletín de la Secretaría de Gobernación federal.
Playa del Carmen “está destrozada”, explicó a la AFP Moisés Ramírez, comandante de Protección Civil en esa localidad mexicana a 80 kilómetros al sur de Cancún.
Calculó que las viviendas afectadas eran un millar. En las ruinas mayas de Tulum, sin embargo, el huracán no afectó el milenario.
OTRA AMENAZA
Alpha, que amenaza a República Dominicana y Puerto Rico, se convirtió ayer en la vigésimo segunda tormenta tropical y estableció el récord de la temporada con mayor número de sistemas con nombres que comenzaron a registrarse estos fenómenos meteorológicos.