Marcos EnriqueAFP
CHICAGO.- Tras una sequía de 45 años sin Serie Mundial, los Medias Blancas de Chicago por fin arriban a un Clásico de Octubre con los pronósticos a su favor para tratar de titularse por tercera vez en su historia en las Grandes Ligas.
Con su victoria sobre los Angelinos de Anaheim, el conjunto de Chicago logró su quinto título de la Liga Americana en su historia en las Mayores (1906, 1917, 1919, 1959, 2005).
Los ‘patiblancos’ guardan gallardetes de Serie Mundial de 1906 (contra Cachorros) y 1917 (contra los entonces Gigantes de Nueva York), pero desde 1959, cuando cayeron ante los Dodgers de Los Ángeles, no visitan un “Clásico de Otoño”.
La novena de la ‘Ciudad de los Vientos’ en la Liga Americana quizá no tenga el encanto de los míticos Yanquis de Nueva York (26 títulos de Serie Mundial), pero llegan al máximo escalón del mejor beisbol del mundo con una magia incalculable.
Con un pitcheo de lujo, una ofensiva poderosa y oportuna, además de una hermética defensa, el conjunto que comanda el venezolano Ozzie Guillén —primer manager venezolano que lleva a un equipo a una Serie Mundial— parece reunir todos los ingredientes necesarios para imponerse al que resulte ganador en la Liga Nacional entre los Astros y los Cardenales.
Los Medias Blancas ganaron la División Central del ‘Nuevo Circuito’ no sin antes pasar un susto a última hora, cuando por poco les dan alcance los Indios.
Pero un final con temple de campeones les permitió avanzar a los play offs y barrieron después a los peligrosos, y hasta entonces campeones Medias Rojas.
Pero lo más increíble fue que al conjunto súper favorito le propinaron senda barrida, apagando casi por completo a esa tenebrosa dupla compuesta por los dominicanos Manny Ramírez (45 jonrones y 144 empujadas) y David Ortiz (47 y 148), cuya ofensiva combinadamente en la campaña fue de 92 vuelacercas y 292 remolcadas.
Lo realizado después en la discusión del título liguero también fue de leyenda al desarticular a un inspirado equipo como los Angelinos de Los Ángeles de Anaheim, que venía de derrotar a los siempre favoritos Yanquis.
PITCHEO PURO
Los lanzadores de Chicago lograron el récord de cuatro juegos completos consecutivos por primera vez desde que los Yanquis de Nueva York lo hicieran en 1956 con Whitey Ford, Tom Sturdivant, Don Larsen —el único juego perfecto en una Serie Mundial— y Bob Turley.
José Contreras (2-1), Freddy García (2-0), Jon Garland (1-0) y Mark Buehrle (2-0) es un staff que puede codearse de tú a tú con el que tiene cualquiera de sus posibles rivales en la Serie Mundial que inicia el sábado.