- Coreanos realizan estudio para buscar una solución a este problema
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]
Por grandes pérdidas en sus parcelas de granos básicos y hortalizas se quejan los vecinos de la zona franca Textiles Validos, S.A., de inversión coreana y ubicada en la carretera Jinotepe-San Marcos, ya que aseguran que el agua pluvial de dicha empresa corre sobre sus plantaciones.
Al menos ocho familias se han visto afectadas por la fuerte corriente que a consecuencia de las lluvias corre por el sector procedente de los patios de la empresa y, además, se han dado inundaciones en las viviendas y en la Iglesia Líbano de Renuevo, según explicó el pastor Ángel Sánchez.
Martín García, asesor legal de la empresa textilera, dijo a LA PRENSA que la gerencia está consciente del problema y con el afán de reparar el daño se reunieron con los vecinos más cercanos, la tarde de este martes.
“NO QUEREMOS CAUSAR DAÑOS”
“Tenemos una proyección social y de progreso, por lo tanto no queremos causar daños a la comunidad”, refirió García, tras señalar que la política de la maquila es ser diferente a las demás. Explicó que antes el agua de lluvia se filtraba en la tierra porque había cafetales y mucha vegetación, en cambio ahora el agua busca salida porque la estructura del suelo del lugar es diferente.
Dijo que conversaron con los vecinos para saber sus demandas y confía que en los próximos días se concrete la construcción de un canal que lleve el agua al mismo nivel, ya que las casas vecinas quedan más bajas que la empresa.
Otro de los afectados por la corriente es Silvio Acevedo, dueño de la finca San Pedro. Ésta se ubica a más de 500 metros de la empresa de textiles, pero asegura que hasta esos terrenos llega la corriente.
CULTIVOS ANEGADOS
Acevedo dijo que el agua corre y sale por un conducto natural que pasa debajo de la carretera. Luego desemboca sobre el camino que lleva a la finca y lo ha dejado impenetrable, pero además sus plantíos de bróculi, coliflor, frijol, maíz y repollo morado han quedado anegados. “Esto es un daño ecológico porque la capa vegetal está siendo erosionada y por lo tanto me impide seguir sembrando”, se quejó.
En el lugar se puede ver que la empresa construyó un muro de concreto y en la parte baja tiene un boquete por donde sale el agua de lluvia que cae a los patios. Según los vecinos, el terreno de la zona franca está en desnivel y esto provoca que el agua se estanque y busque salida hacia la carretera.