- Gobierno cree que en cinco años la dependencia del petróleo pasaría del 70 al 35 por ciento
- Los cálculos están basados en proyectos y licitaciones actuales
Wilder Pérez [email protected]
Dentro de cinco años Nicaragua tendría suficiente producción de energías renovables, como para reducir de manera importante su dependencia de la energía térmica e incluso exportar a los países vecinos.
Esa posibilidad circuló ayer durante la inauguración del VI Foro Regional de Energía Geotérmica y otras Renovables, que se extenderá hasta el 7 de octubre próximo.
Según Ernesto Espinoza, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía, Nicaragua tiene un potencial estimado de 1,200 megavatios de potencia en energía geotérmica, de los cuales sólo explota el cuatro por ciento.
La apuesta es que con la nueva ley de estímulos a la inversión en fuentes renovables, la empresa privada sea la base del desarrollo de las energías alternativas.
Espinoza mencionó que actualmente la empresa Polaris entrega diez megavatios al sistema energético nacional, y el próximo año aportará el doble. Además, dijo que existen dos licitaciones en proceso para desarrollar los proyectos Managua-Chiltepe y El Hoyo-Montegalán, que suman un potencial aproximado de 250 megavatios, es decir, casi la mitad del consumo energético en Nicaragua.
Frank Kelly, presidente ejecutivo de la Empresa Nicaragüense de Energía Eléctrica, sumó los proyectos Larreynaga y Los Calpules, que deberían generar al menos 45 megavatios de energía.
PROYECTOS EÓLICOS
Espinoza añadió que está por abrirse una licitación de energía eólica, de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados para producir 20 megavatios, que deben producirse en 18 meses. Unión Fenosa también presentó su propio proyecto de 40 megavatios.
En cuanto a la energía de biomasa, Espinoza recordó que los ingenios San Antonio y Monterrosa generan cien megavatios, de los cuales ellos consumen el 50 por ciento y el resto lo traspasan al sistema interconectado nacional, ofreciendo precios más favorables al mercado de ocasión.
Según los cálculos, para el año 2010, Nicaragua dependerá en un 65 por ciento de la energía renovable frente a un 35 por ciento de la energía térmica. Actualmente la dependencia de esta última es de 73 por ciento.
ENERGÍA MÁS BARATA
Ernesto Espinoza, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), dijo que los beneficios estarán en obtener energía más barata, y ejemplificó con los precios de la empresa Polaris, que ofrece la energía a 65 centavos de dólar el kilovatio, mientras que el costo de la energía térmica anda por los 90 centavos de dólar.
El plan para el 2010 requiere inversiones de dos millones de dólares por megavatio instalado. Los fondos son de la empresa privada y del Banco Centroamericano de Integración Económica.
La dependencia actual de la energía térmica hace al país vulnerable frente a las alzas en los precios del petróleo.
DIRECTO A LAS TARIFAS
Según Ernesto Espinoza, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), “a medida que se produzca energía renovable de más bajo costo, habría una reducción de tarifas”.