Eduardo Cruz Sá[email protected]
Después de semana y media de espera, la madre del niño asesinado, el pasado domingo 25 de septiembre, en un cauce, finalmente conoció la identidad del presunto responsable de la muerte de su vástago.
Sin embargo, el temor se ha apoderado de ella, ya que crecen las posibilidades de que el autor confeso de la muerte del niño de 12 años, sea dejado en libertad, puesto que también es un menor y ha sido remitido a la Fiscalía, quienes todavía no lo acusan en los tribunales para adolescentes, debido a que no hay testigos que lo señalen como el presunto criminal.
“El autor ha confesado el delito, hemos remitido el informe policial al juez de los adolescentes, pero no basta la confesión para efectuar una acusación. Hay otros elementos necesarios como testigos que hayan estado en el lugar del hecho”, explicó el comisionado Roberto González Kraudy, jefe del Distrito Tres de la Policía Nacional.
El problema que se presenta es que ningún vecino ha querido atestiguar ante la Policía, por temor a posibles represalias, ya que el barrio Casimiro Sotelo es de suma peligrosidad.
“Ahora depende de ellos (Fiscalía y juez del adolescente), ya hemos demostrado el cuerpo del delito”, expresó el comisionado González, quien aseguró que el muchacho no está detenido, pero permanece en la delegación policial por protección, ya que afuera corre peligro por los sucesos ya conocidos.
“Yo quiero que ese chavalo pague por lo que le hizo a mi hijo, no respondo si sale libre, porque son dos crímenes los que cometió contra mi niño, lo violó y después me mató a mi niño, quiero que pague”, insistía ayer entre sollozos Flor López, progenitora del menor asesinado.
López relató que el supuesto asesino de su hijo estuvo presente en la vela y el sepelio de su hijo. “Hasta ayudó a cavar la tumba”, comentó.
De no obtener una respuesta a su problema Policía, López prometió dirigirse ayer mismo a la Procuraduría de los Derechos Humanos, en busca de ayuda.