- Son señalados de acabar con tres miembros de una misma familia cuando intentaban un secuestro
- Acribillaron a balazos a campesino y a sus dos hijos menores
William Aragón Rodríguez CORRESPONSAL / [email protected]
Para hoy jueves está programado el juicio oral y público contra cuatro de los cinco acusados de haber masacrado a tres miembros de una familia, en Somoto.
El campesino Rolando Adolfo Soriano Ochoa, de 59 años, y dos de sus hijos menores, murieron al enfrentarse contra cinco elementos, que armados con fusiles AK y encapuchados incursionaron a la humilde vivienda de esta familia con el fin de secuestrar a una de las dos hijas de Soriano.
Los sobrevivientes del asesinato de los tres miembros de la familia Soriano, ocurrido la tarde del pasado 20 de marzo, en la comunidad de Miquilse en el municipio de San Lucas, demandaron se haga justicia para que este hecho no quede en la impunidad. Tres hijos y la esposa de don Rolando Soriano lograron sobrevivir a esa acción criminal.
José Adolfo, de 30 años; Neyda Milene, de 24; y Derlyn Eliodora Soriano Zelaya, de 20 años, pidieron este martes en la ciudad de Somoto, se aplique la condena máxima contra los autores del vil asesinato de su padre y sus otros dos hermanos.
José Adolfo relató, junto a sus dos hermanas, que el día en que los armados llegaron a su casa en la comunidad de Miquilse, todos estaban cenando. “Ellos encañonaron a mi padre, y le pidieron les entregara las armas que tuviera en su poder”, expresó.
“Les dijo que no tenía nada, entonces uno de ellos que no llevaba capucha ordenó que le dispararan, y fue ahí cuando se armó la lucha cayendo mortalmente herido mi padre; y mis hermanos Rolando Adolfo y Norlan Soriano Zelaya, de 17 y 15 años”, relató el joven.
“El resto que estábamos en la misma casa, mis dos hermanas, mi madre y yo, nos salvamos de puro milagro”, narró José Adolfo, quien asegura han logrado identificar parte de los supuestos hechores.
El problema es que a pesar que la Fiscalía y la Policía Nacional de Madriz presentaron las pruebas sobre el caso, los supuestos implicados en la masacre de los miembros de la familia Soriano, continúan en libertad condicional hasta que se realice el juicio.
La Fiscal Auxiliar de Audiencia del departamento de Madriz, Elsa Moncada Iglesias, reconoció que hubo una acusación un poco tardía por ser un caso muy complejo, pero espera al igual que los familiares de las víctimas, se haga justicia aplicando el rigor de la ley.
Señaló que a pesar de las pruebas presentadas por las autoridades policiales y los miembros de la Fiscalía, el juez que lleva el caso impuso a los cuatro indiciados una medida cautelar sustitutiva a la prisión preventiva; tal y como lo establece el Código Procesal Penal.
MUERE EN ENFRENTAMIENTO CON POLICÍA
El pasado 15 de mayo de este año, una patrulla de la Policía de Somoto se enfrentó a tiros contra tres supuestos elementos armados de fusil AK, en una de las calles periféricas de la ciudad de Somoto, donde cayó gravemente herido de bala el joven Ramón Ignacio Estrada Hernández.
Estrada murió mientras era trasladado desde Somoto a un centro asistencial de Managua, presentando impacto de bala en el abdomen.
Estrada Hernández supuestamente era el cabecilla del grupo armado que había dado muerte a don Rolando Soriano y a sus dos hijos Adolfo y Norlan Soriano Zelaya, de 17 y 15 años respectivamente.