AFP
FORT HOOD, EE.UU.- La soldado estadounidense Lynndie England, en el centro del escándalo por malos tratos en la prisión de Abu Ghraib en 2003, fue hallada culpable el lunes por una Corte marcial de Fort Hood (Texas, sur) de seis de los siete cargos de tortura contra prisioneros iraquíes.
No obstante, un panel de cinco oficiales de la Corte no la halló culpable de conspiración para torturar en el caso que la hizo famosa internacionalmente, cuando fue fotografiada paseando a un prisionero sujeto con una correa al cuello como si se tratara de un perro.
England, de 22 años, permaneció en silencio durante la lectura del veredicto. No se informó la fecha en que se hará pública la condena, que podría llegar a 10 años de cárcel. Sus abogados argumentaron que la “personalidad sumisa” de England la hizo seguir las instrucciones de su carismático superior, Charles Graner, por entonces su pareja y padre de su hijo, que actualmente cumple una condena a 10 años por los mismos hechos.
La acusación, por el contrario, aseguró que la joven se divertía en maltratar a los prisioneros y alegó que todos los soldados estadounidenses están suficientemente entrenados como para saber que las torturas físicas y psicológicas a los prisioneros están prohibidas por la ley.
England fue hallada culpable de cuatro cargos de crueldad y maltrato y uno por haber cometido un acto indecente.
Las penas de otros ocho soldados abusadores oscilaron entre la expulsión del Ejército y los 10 años de prisión. Ningún oficial ha sido juzgado por el caso, si bien la ex comandante de la prisión, la general Janis Kerpinski, y el coronel Thomas Pappas recibieron sanciones extrajudiciales.
La decisión de la corte marcial de Fort Hood se produce en momentos en que el Ejército estadounidense vuelve a ser acusado de maltrato a prisioneros en Irak, en un informe de la organización Human Rights Watch.