Eduardo Cruz Sá[email protected]
La Policía del Distrito Tres aún no logra identificar al desconocido que murió la mañana de ayer en el Hospital Antonio Lenín Fonseca, a donde fue trasladado con una bala en la cabeza que le propinaron sujetos desconocidos, en la entrada de la comarca Los Ladinos.
La víctima fue encontrada con vida por pobladores de la comarca, quienes dieron aviso a las autoridades policiales a través del número telefónico 118. El hallazgo fue realizado a las 00:48 horas de la madrugada.
Cuando se encontró todavía respiraba, pero ya no articulaba palabras. Fue atendido por socorristas de la Cruz Roja, quienes lo trasladaron al hospital.
“Su estado es muy grave, se ingresó para que fallezca”, informaron en ese momento los médicos. Una intervención quirúrgica resultaba inútil en un intento de salvar la vida del paciente.
El ahora occiso vestía una camiseta blanca, pantalón azulón y zapatos negros. De tez blanca, aparentaba unos 25 años y no presentaba señas particulares.
Una versión preliminar indica que el móvil del crimen fue el robo. Sin embargo, lo anterior no fue confirmado por la Policía.
“Estamos realizando las investigaciones pertinentes, pero todavía no hay algo concreto”, informó el teniente Manuel Campos, Primer Oficial de Secretaría del Distrito Dos de la Policía Nacional.
Hasta en horas de la tarde de ayer, ningún familiar se había presentado para efectuar el reconocimiento del cadáver, por lo que la Policía del Distrito Tres realiza esfuerzos para encontrar a la familia del fallecido.
El cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, a donde tampoco nadie se ha presentado para el reconocimiento del mismo.
El fallecido no es conocido en la comarca Los Ladinos, por lo que se presume que fue agredido en otro lugar y luego lo llegaron a tirar a la entrada de la comarca.
El sitio del hallazgo está ubicado en un camino solitario, del colegio Americano 300 metros al sur, cerca de la pista Suburbana. La Policía ha rastreado varias veces el lugar sin resultado alguno.
SÓLO LLEGÓ A MORIR
Médicos del Hospital Antonio Lenín Fonseca atendieron de emergencia al herido aún con vida, pero no fue posible hacer algo para preservar la vida del baleado. La bala le penetró cerca de la oreja izquierda, y se alojó en el cerebro. No presentaba orificio de salida.