Héctor A. Castillo
Si nosotros, los hondureños, hemos creído que estamos jodidos con la situación que enfrentamos, con Pepe Lobo tratando de resucitar a Tiburcio Carías, que nos sirva de consuelo el hecho de que los hermanos de allende el río Segovia, al fin, después de andar buscando por tanto tiempo han logrado hallar al repuesto del dictador Anastasio Somoza.
La cosa tiende a ser así: en Honduras Tiburcio Carías con Pepe Lobo, y en Nicaragua Anastasio Somoza con Arnoldo Alemán. Lo sacaron de la cárcel en donde estaba por ladrón, para retribuirle su sacrificio, ofreciéndole la silla presidencial por segunda vez.