- Transportistas pretenden además beneficiarse con millones en subsidio
Wilder Pérez [email protected]
El combustible que se pretende importar directamente desde Venezuela, tendrá como prioridad al sector del transporte público, informó ayer el alcalde de Managua, Dionisio Marenco.
De esta manera, los buseros y los taxistas serán los primeros en acceder a precios de combustibles más baratos, a provechando que el 40 por ciento del costo total del barril de petróleo será financiado por la compañía Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), a través de una empresa que conformará en conjunto con la Asociación de Municipios de Nicaragua (Amunic).
Marenco aseguró una vez más, que ya tiene un acuerdo con la Empresa Nicaragüense de Petróleo (Petronic), y que será a través de ésta que el combustible será distribuido en todo el país.
Al ser consultado sobre los puntos donde Petronic no tiene alcance, el alcalde explicó que el objetivo de la importación les permite una manera alternativa de distribución.
Es decir, que el combustible llegará desde Venezuela por Puerto Corinto o Puerto Sandino, y de ahí pasará a las sedes de cada una de las cooperativas, que suelen tener sus propias bombas despachadoras.
“La idea fundamental es llevar combustible hacia los sectores priorizados, que en este caso para mí es el transporte colectivo”, comentó Marenco.
Una ventaja frente al problema de la infraestructura, según el alcalde, es que no habrá necesidad de construir grandes cantidades de puestos de distribución.
Esto se debe a que, al menos en el caso de los buses, la mayoría de las cooperativas tienen sus propias bombas y, además, los choferes de las unidades no se detienen a cargar el tanque en la primera gasolinera que encuentran, tal como lo hacen los conductores de autos particulares.
“Si vos construís terminales (de abastecimiento) en un extremo de la ciudad y después en el otro, y ahí van todos los buses a echar (combustible), las que tenés que construir son dos nada más, y no necesitás una Esso on the Run, ni un restaurante ni una venta de cervezas; lo que necesitás es un tanque y una bomba y se acabó”, comentó Marenco.
Respecto al almacenamiento, el alcalde dijo que no habrá problemas, porque Petronic tiene capacidad para un mes, y que eso es suficiente para abastecer al sector transporte, que será el único beneficiado por lo menos en el primer año del proyecto de importación de combustible venezolano.
Si las alcaldías importan el combustible a precios más accesibles, tendrán la posibilidad de manejar las tarifas del transporte sin necesidad de solicitar la intervención del Gobierno por falta de divisas.
Eso conlleva al segundo objetivo más importante del proyecto, que las comunas controlen el precio del combustible, de tal manera que abarate los costos para el usuario final del sistema de transporte colectivo urbano.
Sin embargo, Marenco volvió a advertir que todo iniciará en Managua y el resto de alcaldías sólo serán incluidas en la “sociedad” con PDVSA si así lo desean, a través de acciones disponibles, de lo contrario, podrían ser clientes directas de la empresa de capital nicaragüense y venezolano.
Marenco también dijo que el Gobierno del presidente Enrique Bolaños no tiene nada que ver en el proyecto, ya que esto no es un acuerdo entre los estados de Nicaragua y Venezuela, sino de Amunic y PDVSA.
Respecto a una reprobación de Bolaños al proyecto, el alcalde señaló que “sería una barbaridad, sería inaudito, inconcebible que se niegue, si hasta el Gobierno de Honduras lo quiere y el de aquí no.
BUSEROS ANSIOSOS
Aunque el Gobierno ha desestimado en reiteradas ocasiones la posibilidad de que la Asociación de Municipios de Nicaragua (Amunic) importe combustible venezolano, los buseros tienen esperanza en que esto solucione la crisis del transporte, y han expresado que sería una forma viable para no exigir más subsidios.
Rafael Quinto, dirigente de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (Urecootraco), dijo que “ojalá venga ese combustible, deseamos a la municipalidad que pueda implementar este proyecto porque todo el pueblo de Nicaragua lo estaría esperando”.
QUE PIDA CRÉDITO BANCARIO
El ex alcalde de Managua y aspirante presidencial Herty Lewites, le propuso al alcalde capitalino, Dionisio Marenco, conseguir un crédito bancario de 80 millones de córdobas dando de garantía cuentas de empresas que pagan impuestos a la comuna, mientras viene el petróleo venezolano, para solucionar a lo inmediato el paro de transporte y subsidiar a los transportistas.
«La Alcaldía puede conseguir un crédito y poner de garantía cinco cuentas que pagan, por ejemplo, la Esso, Café Presto y demás empresas que contribuyen en impuestos, entre todas, alrededor de 150 mil dólares mensuales a la municipalidad. De esa manera Marenco daría de garantía esas cuentas al banco y de ahí ir pagando el crédito, y cuando venga el petróleo venezolano venderlo por medio de la Empresa Nicaragüense de Petróleo (Petronic), para que ese dinero producto de la venta retorne a la Alcaldía», señaló Lewites en un recorrido que hizo en el barrio Monimbó.
«Marenco está haciendo las cosas más grandes de lo que son; dice que ya se aprobó una ayuda del 40 por ciento sobre ochenta millones de dólares y van a dar un crédito a 40 años al uno por ciento; Dionisio bien podría ignorar a lo inmediato cuatro o cinco cuentas en la Alcaldía y sacar dos millones de dólares, para subsidiar el transporte y se acabó», argumentó.
Explicó que al recibir un petróleo barato pueden quedar 40 centavos por cada dólar; es decir que de los 80 millones de dólares de la ayuda le quedarían 25 millones, para subsidiar con dos millones de dólares el transporte colectivo de Managua.
«De aquí a noviembre pueden desembolsar mensualmente 500 mil dólares y que el Gobierno también desembolse la misma cantidad de dinero y así se tienen los 80 millones de córdobas que piden los transportistas para aquí a diciembre, el paro se acaba y estaríamos asegurados», especificó. (Miguel Flores, CORRESPONSAL/ MASAYA)
EN INCERTIDUMBRE
El alcalde de Managua, Dionisio Marenco, dijo que el gerente de Petronic, Nevardo Argüello, desconoce el trato que hizo con la empresa, porque él habló directamente con los arrendatarios: Glencore. Pero Argüello aseguró que los ejecutivos en Nicaragua no conocen el acuerdo y que habría que esperar a que regrese al país el representante de Glencore, José García.
el segundo día de paro inició con escenas de violencia entre buseros y policías. Los bandos se liaron a golpes muy de mañana en las cercanías de El Zumen, lo que dejó cinco huelguistas detenidos. La Policía desmontó otros actos de violencia en Managua.
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