- En Cuba evacuaron a 58 mil personas; evacuaciones en Luisiana
- Deja sin luz a 24 mil en Florida
EFE, AFP
LA HABANA.- El huracán Rita se fortalece rumbo al Golfo de México, a su paso frente a las costas atlánticas de La Habana, que ha sido muy azotada por la lluvia y el viento.
Rita, convertido en huracán de fuerza 2 en la escala Saffir-Simpson (de cinco), se desplaza hacia el oeste tras azotar el litoral norte de Cuba y dejar más de 58,000 evacuados en las provincias centrales del país.
El huracán se mueve hacia el Golfo de México con una velocidad sostenida de 24 kilómetros por hora y vientos máximos sostenidos de hasta 140 kilómetros en su ojo.
En su “viaje” hacia el Golfo, Rita pasó a 70 kilómetros de Varadero (Matanzas, unos 150 kilómetros al este de La Habana) y a unos 120 kilómetros al norte de la capital cubana.
La Habana, que en la mañana de ayer mantenía su actividad, se paralizó a primeras horas de la tarde y se transformó prácticamente en una ciudad fantasma cubierta por una intensa niebla para recibir el golpe de Rita.
Las calles habaneras, habitualmente llenas de turistas y paseantes, quedaron desiertas, los comercios cerraron, los colegios interrumpieron su actividad y los conductores llevaron sus autos a sitios seguros mientras el viento y la lluvia castigaban a la ciudad.
Las autoridades han cortado el suministro de gas y electricidad en buena parte de la capital para evitar riesgos de cortocircuitos y explosiones.
El Aeropuerto Internacional José Martí se mantuvo operativo, aunque se suspendieron los vuelos nacionales y varios internacionales sufrieron retraso.
Las olas tomaron el Malecón, la avenida más importante de la ciudad, que se cerró al tráfico a primera hora de la tarde y continuará todavía cerrado hasta que baje el nivel del agua que almacena en algunos tramos.
Rita seguía su trayectoria el martes hacia el Golfo de México luego de haber pasado por Florida y amenazando a la ya golpeada Luisiana, donde decretaron estado de emergencia, obligando a los habitantes a evacuar la región.
Estas informaciones pusieron en alerta a Nueva Orleáns, convertida en una ciudad fantasma tras el pasaje del huracán Katrina hace tres semanas, donde su alcalde Ray Nagin anunció que los habitantes comenzaron a ser evacuados.
El ciclón, que obligó a evacuar partes de Miami y de varias islas del sur de Florida, pasó por ese Estado sin ocasionar graves daños, siguiendo hacia el Golfo de México que podría llevarlo a Texas o en el peor de los casos al oeste de Luisiana, donde declararon estado de emergencia.
En Florida, más de 24,000 personas quedaron sin electricidad por los fuertes vientos desde los cayos hasta el condado de Palm Beach, al norte de Miami.
“Les exijo a todos que no salgan de sus casas y que se mantengan vigilantes”, dijo horas antes el gobernador del Estado, Jeb Bush, hermano del presidente George W. Bush.
MUEVEN A REFUGIADOS DE KATRINA
Más de siete mil sobrevivientes del huracán Katrina, que se refugiaron en Texas, eran evacuados este martes ante la amenaza que el ciclón Rita planteaba para la zona vecina al Estado de Luisiana, cuya zona occidental está en emergencia, dijeron las autoridades.
Cerca de 4,000 residentes de Luisiana, albergados en Houston, están siendo trasladados a Arkansas, mientras otros 3,000 son llevados desde un refugio de San Antonio a Tenesse, dos estados del centro-sur del país, señaló David Passey, un portavoz de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA).
Texas intenta también reubicar a 360 desplazados que fueron recibidos por la ciudad de Corpus Christi, dijo Passey a periodistas en Baton Rouge, capital de Luisiana.
Más de 13,000 sobrevivientes del Katrina permanecen en albergues de Texas, pero las autoridades sólo están trasladando a los ubicados en áreas vulnerables.
EN MÉXICO
El Gobierno del Estado de Quintana Roo, este de México, evacuó ayer a unas 1,500 personas ante la cercanía del huracán Rita que al mediodía se situó 340 km al norte de la península de Yucatán. La medida de evacuación se aplicó en las zonas bajas de Isla Mujeres (frente al balneario de Cancún), en campamentos pesqueros y zonas de inundación en comunidades rurales.