- En el lugar no había energía eléctrica ni fogón encendido
- Los Bomberos investigaban ayer las causas que originaron el siniestro
Elízabeth [email protected]
Una explosión similar a un balazo o una pedrada sobre el techo fue lo que escucharon los moradores de una casa ubicada en el barrio José Dolores Estrada, antes de que las llamas la consumieran parcialmente la mañana de ayer.
Lo extraño para los familiares y vecinos de Margarita Tijerino, de 65 años, propietaria de la vivienda, fue que en ese momento en el barrio no contaban con energía eléctrica y tampoco había un fogón encendido en el lugar que propiciara el fuego.
La impresión de observar cómo las llamas consumían rápidamente sus pertenencias, impactó a Tijerino quien estuvo a punto de desmayarse por lo que fue atendida por sus familiares.
Tijerino no supo precisar el ruido que escuchó y que precedió al fuego, aunque unos adolescentes que jugaban futbol frente a la casa coincidieron en que les pareció una explosión de triquitraque.
Con voz temblorosa, la perjudicada relató que se encontraba recostada en una hamaca cuando escuchó el ruido arriba del techo de la vivienda y dijo: “Parece que están tirando piedras, parece que fueran balazos”, cuando de pronto observó el fuego y gritó: “¡Se está quemando mi casa!”
Tijerino trató de sofocar el fuego con un balde de agua, pero cayó en tres ocasiones y debido a que padece de la columna fue socorrida de inmediato, por temor a que ésta sufriera una fractura.
“Gracias a todos mis vecinos que me ayudaron”, relató aún nerviosa la propietaria de la vivienda.
Juan Francisco Méndez, esposo de Tijerino, recordó que el servicio de la energía eléctrica había sido suspendido a eso de las 7:30 a.m. de ayer, por lo que descartaron la ocurrencia de un cortocircuito en el sistema eléctrico.
Méndez dijo que tampoco había fogón encendido en el lugar, pues el área que fue afectada por las llamas fue la sala y dos habitaciones.
INTENTAN SOFOCAR LLAMAS
Los adolescentes que jugaban futbol frente a la casa de Tijerino coincidieron en que escucharon una explosión, antes de ver surgir las llamas del techo de la vivienda.
Los muchachos afirman que intentaron sofocar el fuego utilizando baldes con agua, pero al ver que esto era en vano y que el techo estaba energizado decidieron descender y llamar a los Bomberos.
José Armando Alvarado, yerno de Tijerino, manifestó que se encontraba en el patio de la casa cuando escuchó el alboroto y pensó que “afuera se estaban agarrando los chavalos”. Pero al salir comprobó que se trataba de un incendio originado en el techo de la casa. “Es extraño, no había luz, ni nadie estaba cocinando”, comentó Alvarado, momentos después de que todo era carbón y cenizas.
DGB INVESTIGA
Al sitio acudieron dos unidades de la Dirección General de Bomberos quienes sofocaron el fuego.
Los bomberos prefirieron esperar a realizar las investigaciones para determinar cómo se originaron las llamas.
Los moradores de la vivienda expresaron que a demás de la ropa, camas y otras pertenencias de valor el fuego arrasó con 12 láminas de playwood valoradas en 87 córdobas cada uno, que es el material que utilizan para fabricar muebles para cocina, labor a la cual se dedican.
“Se nos quemó todo lo que teníamos para el trabajo”, lamentó Juan Francisco Méndez, cónyuge de Margarita Tijerino, al realizar un recuento de las pérdidas materiales sufridas.