- Una sufrida eliminación
Edgard Rodríguez CentenoEnviado [email protected]
HOLANDA.- Cuando a Karl Heron, el manager de Panamá, le consultamos hace tres días a qué pitcher utilizaría en el juego de la muerte súbita, aún sin saber que sería contra Nicaragua, no se le vio vacilar en su respuesta: “Abraham Atencio”.
“Ese muchacho es frío, no se excita por nada y sé que puede darme cinco o seis innings en ese juego”, argumentó el dirigente. El cálculo fue perfecto. Atencio ofreció una brillante jornada en seis entradas y metió a Panamá en las semifinales del Mundial.
“El director (Heron) confía plenamente en mí y yo le he respondido. En este juego logré dominar a la batería de Nicaragua, que es muy fuerte, a puras curvas. Se las tiré a varios ángulos, arriba y abajo, y la combiné por el lado del brazo o por encima y los saqué de balance”, dijo Atencio al final del partido, con la misma simpleza que utiliza al lanzar.
Atencio, quien lanzó con el Granada en el beisbol de Nicaragua hace varios años, nunca fue firmado para la pelota profesional, pero a nivel de Panamá tiene su prestigio como un lanzador de talento y de gran serenidad para partidos cruciales.
“Cuando lancé en Nicaragua no me fue muy bien porque no estaba en condiciones, pero ahora he logrado prepararme y con el nuevo Gobierno que tenemos en Panamá se me ha dado permiso en el trabajo para andar con la Selección”, explicó.
Atencio aseguró que tras concluir el sexto, el manager Heron le dijo que ya estaba satisfecho con su labor, que traería un relevo, pero él insistió en una entrada. Sin embargo, al primer hit en el séptimo, Heron trajo a Miguel Gómez, quien completó la labor.
“Yo le había pedido cinco innings, pensando en que Gómez podría cerrar, pero Atencio lució tan bien que dije, le daré un inning más, consciente de que Nicaragua tiene una gran batería y que tenía que estar muy atento, así que cuando le dan hit en el séptimo, traje a Gómez”, explicó por su parte el manager Heron.
¿Y HERRERA?
Aún cuando el pitcheo de Panamá estuvo brillante, de poco hubiera servido sin el bate de Freddy Herrera, quien anotó una y empujó la otra carrera de su equipo.
“En nuestro país nadie creía en el equipo, sólo imagina que no vino ningún periodista de Panamá, pero hemos hecho el trabajo”, dijo sin rencor Herrera.
“El partido fue muy difícil, tanto Oswaldo Mairena con Devorn Hansack son lanzadores muy duros, pero tuvimos paciencia y pudimos batearles en el momento adecuado para sacar el partido”, señaló.