Roger Federer necesitó apretar en la recta final para vencer a Agassi en la final del US Open.

Federer, “matador”

Con violento cierre superó a Agassi Edgard Tijerino [email protected] Fue un cierre huracanado, pero además, impecable e implacable. Así se vio el “pistolero” suizo Roger Federer en el cuarto set del duelo final por el título del abierto de tenis de USA disputado ayer en Nueva York, para someter a un tenaz André Agassi, cuyas […]

  • Con violento cierre superó a Agassi

Edgard Tijerino [email protected]

Fue un cierre huracanado, pero además, impecable e implacable.

Así se vio el “pistolero” suizo Roger Federer en el cuarto set del duelo final por el título del abierto de tenis de USA disputado ayer en Nueva York, para someter a un tenaz André Agassi, cuyas facultades excepcionales, sabiduría de veterano y sorprendente consistencia física, le permitieron arrimarse a la posibilidad de ganar el tercer set, luego de quebrar dos veces el servicio de Federer.

El suizo, número uno en el mundo del balazo con la raqueta, se colocó adelante 6-3, pero perdió 6-2 el segundo set, antes de atravesar por mil quinientas dificultades para salvar el tercero en tie-breaker 7-6, y aprovechando disponer del divino tesoro de la juventud, soporte de su exuberante fortaleza, se impuso claramente 6-1 para rematar su faena con cortes de orejas y rabo.

Para exigir a Federer ir más allá de su esfuerzo computarizado se necesita jugar un tenis perfecto, y exactamente eso fue lo que estuvo haciendo Agassi en los sets 2 y 3, levantando a la multitud de sus butacas y manteniendo a Federer sobre arenas movedizas, llegando incluso a inyectarle temor.

Ese latigazo que utiliza Federer en su servicio lo sacó a flote en momentos de agobio evitando el zarpazo de lo inesperado.

¡Qué hermoso fue ver el juego desplegado por Agassi manejando las diagonales, llevando a Federer de una esquina a otra obligándolo a un alarde de despliegue físico y acierto, y trayéndolo hacia la red con la desesperación graficada en su rostro!

¡Y qué impresionante el dominio de Federer tomando riesgos con respuestas complicadas, confiando en esa destreza por ahora inigualable entre los mejores del mundo, y mostrando esa variedad de recursos y solidez de juego que lo muestran de cuerpo entero como el jugador más difícil de vencer!

Lo de Agassi fue una hazaña. Eliminó a Blake, el verdugo de Nadal, sacando un partido de las brasas en forma increíble, y luego, obviando nuevamente diferencias generacionales, se impuso a Robby Ginepri, 13 años menor y lleno de habilidad y vitalidad, para avanzar a la final, frente a la fiera más temible.

No pudo con la maestría y contundencia de Federer, porque era demasiado, pero dejó constancia de su gran calidad, todavía vigente y capaz de seguir sorprendiendo.

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