- Pero habrá inminente golpe en economía
AFP
WASHINGTON.- La infraestructura petrolera de Estados Unidos vuelve a la normalidad más rápido de lo previsto apenas una semana después del paso del destructor huracán Katrina, y está en plenas funciones su puerto offshore, los oleoductos a ciento por ciento de su capacidad y sólo unas pocas refinerías continúan paradas.
El Secretario del Tesoro, John Snow, admitió que la economía sufriría un golpe en la segunda mitad del año, después de que la Comisión de Presupuesto del Congreso afirmara el miércoles que Katrina mordería entre medio y un punto porcentual del crecimiento de la economía.
Al anunciar un alivio de impuestos para las víctimas del desastre, Snow añadió: “El hecho de que lo fundamental de nuestra economía esté tan sólida refuerza nuestra capacidad para afrontar este desastre”, afirmó.
Ejecutivos portuarios de la devastada Nueva Orleans dijeron que los trabajadores estaban presionando por la reanudación de las operaciones en el mayor centro de embarque granelero del país, previsto para dentro de una semana.
El Secretario de Energía, Samuel Bodman, dijo que “en la costa del Golfo ya hay cuatro refinerías funcionando normalmente”, pero que por lo menos otras ocho fueron dejadas totalmente fuera de combate por la devastación causada por el Katrina.
Las cuatro instalaciones reactivadas pueden procesar entre 700 mil y un millón de barriles de petróleo por día, lo que representa entre cuatro y cinco por ciento de la capacidad total de refinación de Estados Unidos.
Tras las primeras horas del huracán, quedó inactivo el 20 por ciento de la capacidad de refinación de la costa del Golfo de México, debido al embate del huracán, que sumergió instalaciones, e incluso ocasionó pérdida de energía.
La falta de suministros de los vitales derivados del crudo, tales como gasolina al resto del país, hizo saltar los precios del combustible a alturas hasta ahora desconocidas, dejando en pánico a los automovilistas.
La producción de crudo en el Golfo está volviendo lentamente a la normalidad, después de una paralización que sacudió los mercados, cuando se dispararon los precios al consumidor después de que centenares de equipos y plataformas quedaron a la deriva y completamente evacuados por la llegada del huracán.
Los oleoductos que transportan gasolina y otros derivados desde la costa del Golfo hacia el resto del país ahora están “operando al ciento por ciento”, dijo Bodman.
Washington decidió liberar 30 millones de barriles de crudo de su reserva estratégica, y sus socios de la Agencia Internacional de Energía están suministrando otros 30 millones de barriles para llevar tranquilidad al mercado.
Gary LaGrange, director del puerto de Nueva Orleans, dijo que los embarque se reanudarán en breve en los muelles de la ciudad inundada.
El puerto, el quinto por su tamaño en Estados Unidos en términos de volumen de embarque, ve pasar diariamente entre 15 y 25 buques tanque y graneleros.
Los primeros navíos comerciales que llegarán al puerto de Nueva Orleans serán buques de transporte cargando acero.
CRUDO SUBE
El precio del crudo de Texas, el de referencia en EE.UU., registró ayer una leve alza en una sesión muy volátil en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX), donde cerró en 64.49 dólares/barril (159 litros), 0.12 dólares más que la víspera.
Los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para octubre se negociaron entre un precio máximo de 6.60 dólares y un mínimo de 63.00 dólares durante la jornada.
El precio del crudo de Texas modificó la tendencia a la baja que había mostrado en las tres sesiones anteriores, aunque se mantiene en la zona media de los 64 dólares/barril.