Róger Aguilar Jerez
Quiero expresar mi malestar por el servicio que está prestando el consorcio de telefonía celular Aló-Enitel. Tengo muchos meses de no recibir mi estado de cuenta, por lo que se me hace imposible estar pendiente de mi consumo. Por otro lado, soy un cliente original de Enitel en el sistema de pospago y en un plan de 25 dólares más IVA al mes por lo que supuestamente me corresponden 70 minutos de tiempo aire, sin embargo, desde mucho tiempo atrás siento que cada vez hablo menos de ese tiempo, lo cual no puedo comprobar porque como dije antes, no recibo el referido estado de cuenta.
En materia de atención al cliente dicha empresa deja mucho que desear, ya que en cualquier sucursal uno debe esperar entre una y dos horas para ser atendido para cualquier gestión y el servicio que se presta al cliente vía telefónica casi nunca está disponible. Debo agregar a lo anterior los consabidos problemas de comunicación, ya sea hablada o por medio de mensajes, que es cosa de casi todos los días.
En conclusión, el servicio prestado es pésimo. Están violando derechos de los consumidores al no enviar los estados de cuenta, amén de que el costo de la llamada por minuto es el más caro de Centroamérica. Es necesario que la Oficina para la Defensa de los Consumidores tome cartas en el asunto y que también la Asamblea Nacional ponga atención al tema (así como hizo con lo de las tarjetas de crédito), porque ya va siendo hora de que alguien ponga el orden en el servicio de telefonía celular, el cual hace mucho tiempo dejó de ser un lujo para convertirse en una necesidad.
Abogado y Notario