- La inseguridad jurídica sobre la tenencia, posesión y dominio de la tierra en Matagalpa ha provocado un caos que ha puesto a los productores y a la Policía en una situación difícil. “La Policía nos pregunta ‘¿a quién desalojo?’, porque aparecen dos escrituras debidamente inscritas pero con diferentes asientos de registro y diferentes dueños”, dice un concejal municipal
Jorge Loáisiga Mayorga y Luis Eduardo Martí[email protected]
Norman Fajardo es un concejal liberal del municipio de Matagalpa. También es agricultor y como tal es el coordinador de los productores de Matagalpa, y al hablar del problema de la propiedad es tajante y dice que “detrás de los toma-tierras lo que hay es una mafia”.
“Aquí hay dos movimientos de toma-tierras. Uno que es manejado por la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC) y otro que es independiente de eso, pero en ambos casos ellos dicen que las fincas que les deben a los bancos son del Gobierno y por eso pueden meterse a ocuparlas y que el Gobierno se entienda con los bancos”, afirma Fajardo.
“Por otro lado hay grupos que se organizan, donde hay, yo diría, un grupo de mafiosos que manipula las necesidades y les hace creer falsas expectativas a los campesinos, y recurren a la Comunidad Indígena para sacar escrituras sobre propiedades que ya tienen su historia registral; esto ha provocado los grandes conflictos que se dan en esta zona de El Tuma-La Dalia.
“Esa es una de las malas orientaciones que han recibido ellos y entonces van al Registro Público, sacan las fincas que están pegadas, hipotecadas con los bancos y entonces van metiéndose conforme esas listas. Es decir que tienen un equipo de gente, seguramente abogados que trabajan en la elaboración de esas listas en los registros”, afirma Fajardo.
Según el productor y concejal liberal, la inseguridad jurídica sobre tenencia, posesión y dominio de la tierra que se vive en la zona ha provocado un verdadero caos que pone a los productores y a la misma Policía en una situación difícil.
“La Policía nos pregunta ¿a quién desalojo?, porque aparecen dos escrituras debidamente inscritas, pero con diferentes asientos de registro y diferentes dueños. Se ha provocado una situación de caos total, desde el punto de vista legal, porque se está perdiendo aquí el concepto de legalidad, donde se abusa, se ha aprovechado la debilidad del Poder Ejecutivo; y el Poder Legislativo hace gala de parcialidad en estos casos”, reflexiona.
De acuerdo con Fajardo, las tomas de tierras, aunque es cierto que hay gente necesitada, tiene más orígenes políticos que económicos, porque este año ha sido más duro que otros años y no apareció el fenómeno de los ‘plantoneros’.
“Ha sido un verdadero milagro que este año no hayan montado los plantones, porque allí es donde ha pecado el Gobierno, de ser ingenuo y no darse cuenta que los plantones han sido artificiales. Este año ha sido más duro, en el sentido económico, y no han habido plantones. Ha habido una baja en la producción, no ha habido financiamiento, hay menos empleo, sin embargo la gente va logrando paliar la situación, ya no están atenidos a que vengan los plantones para que el Gobierno les traiga alimentos; para que las asociaciones humanitarias les trajeran ropas, dejaban sus parcelas, sus negocios para venirse a los plantones y que allí les dieran y después ir a vender a La Dalia, a Matagalpa, y había gente que los esperaba porque hay cabecillas que los organizaban, eso ya se sabe aquí con nombre y apellido, quiénes son los organizadores”, indica Fajardo.
NUEVAS TOMAS
El productor y concejal de Matagalpa, Norman Fajardo, dice haber escuchado rumores de que pronto, quizás al final de este año o a comienzos del otro, se van a producir tomas de tierras. “Ahora se está hablando de un movimiento de entre 800 y 1,000 personas que las está manejando, dicen, no me consta, Santiago Espino con un muchacho de apellido Lanzas, de Jinotega, que son los que están promoviendo las nuevas tomas de tierras”. En cambio, el jefe de la Policía en La Dalia, capitán Oscar Martínez, dice que no ha escuchado nada sobre el caso.