- Le receta una blanqueada a los australianos
Edgard Rodríguez C./Enviado [email protected]
HOLANDA.- Nicaragua tuvo una magistral presentación de credenciales en el XXXVI Campeonato Mundial de Beisbol, al derrotar ayer espectacularmente 2-0 al poderoso equipo de Australia, en cuyo currículum resalta la medalla de plata conquistada en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Devorn Hansack con una quemante recta y Marlon Abea con un descomunal cuadrangular se convirtieron en los héroes del triunfo pinolero, tras el que se vislumbra una formidable y prolongada permanencia en este torneo que ha mostrado sorpresas en su inicio.
Abea disparó su jonrón en el segundo episodio sobre una potente recta del abridor australiano Shane Lindsey, con Norman Cardoze en la inicial, embasado por un boleto.
Fue un palo enorme por el bosque izquierdo, que superó holgadamente una pared de tres metros, a 322 pies del home plate.
Sobre esa ventaja, Hansack comenzó a crecer y se aferró a ella de forma casi compulsiva, pese a la constante presión del fuerte bateo de Australia, justo donde ha estado ubicado su fundamento.
Sin embargo, Hansack no dio libertades y supo sortear las dificultades presentadas en los 6.2 episodios que lanzó, mientras Oswaldo Mairena venía en su ayuda al final.
Esta victoria, conseguida gracias al tablazo de Abea, porque el ataque quedó reducido a cuatro hits, deja a Nicaragua en una posición ventajosa, debido que le quedan pendientes juegos contra la República Checa, España y Colombia, rivales ante los cuales no se debe fallar, mientras se considera que habrá que pelear ante Puerto Rico y China Taipei.
GRAN TRIUNFO
Uno de los aspectos que más impresionó del equipo nicaragüense fue la combatividad, su garra. El equipo saltó al terreno de juego y era perceptible su hambre de triunfo, que quizá se graficó con precisión en una jugada que terminó en un accidente entre Henry Roa y Sandor Guido, cuando salieron en busca de un elevado en el infield que todos deseaban atrapar.
“La garra es lo que más me ha impresionado del equipo”, valoró al final el manager cubano Jorge Fuentes. “Pero he dicho a los muchachos que hemos logrado una gran victoria, pero es sólo una, faltan más si realmente deseamos clasificar”, aclaró el mentor.
Al desafío, realizado en la ciudad de Almere, asistieron unas mil personas, de las cuales los más bulliciosos eran los nicaragüenses que llegaron con banderas y sus gargantas muy afinadas para animar al equipo, que les respondió con un espectacular éxito. A la salida del parque abundaron los autógrafos, fotografías y abrazos con los jugadores pinoleros.
Nicaragua tiene descanso hoy y regresa a la acción mañana ante la República Checa, que entró en sustitución de Grecia, a última hora.
Pero igual, debe ser vencida con claridad por el conjunto nacional, que podría recurrir a Julio Raudez para este partido, programado de nuevo para las 12 del mediodía, hora nicaragüense.
Además:
Gran éxito