- Nicaragua en pie de guerra
Edgard Rodríguez C./Enviado [email protected]
HOLANDA.- Un equipo tenaz, armado más de coraje que de talento y con el ánimo firme en todo instante, comenzó pisando fuerte los campos holandeses, con una resonante victoria 2-0 ante Australia, en su primera presentación en el XXXVI Campeonato Mundial de Beisbol.
Marlon Abea, con un jonrón de dos anotaciones y Devorn Hansack con un pitcheo que apenas dejó pronunciar palabra a los temidos artilleros australianos, fueron las piedras angulares a través de las cuales se construyó la victoria, que alimenta las opciones pinoleras en el torneo.
Abea descargó su jonrón en el segundo episodio. Fue un batazo enorme, para ser disfrutado, y sobre esa ventaja de 2-0, Hansack se volvió más hermético y lucía inmenso incluso cuando fue relevado por Oswaldo Mairena, tras lanzar 6.2 episodios para 6 hits sin anotaciones.
“Me sentía poderoso. Creo que lancé como el pitcher número uno de Nicaragua. Ahora sólo espero que me traten así, como el número uno”, reclamó el moreno de Laguna de Perlas, que exhibió una potente recta sobre 90 millas, con un devastador cambio y una obediente curva.
Hansack pasó apuros de manera constante, pero sobre todo en los primeros dos episodios, cuando Australia le conectó tres de los seis hits que coleccionó ante sus disparos. No obstante, en el tercero metió scone de ponches y se aduenó por completo del partido.
“Creo que me fui poniendo más fuerte a través del juego. La verdad pienso que podía terminar, pero el manager dijo que era hora de salir porque tenía una buena cantidad de lanzamientos”, explicó Hansack tras el desafío.
A la salida de Hansack, entró Mairena y lo hizo a tambor batiente con un ponche ante el primer bateador que enfrentó. Luego pintó en blanco octavo y noveno episodios para un relevo perfecto, que preservó la primera victoria de Nicaragua en el Mundial.
¿QUÉ DIJO ABEA?
Marlon Abea por su parte, no quiso agenciarse todo el mérito de una victoria que muchos le adjudicaban ayer.
“Esta victoria es la suma de esfuerzos de todo el equipo. Yo la verdad estoy muy contento con mi trabajo, pero sin el pitcheo de Hansack y la defensa de todos, no habríamos ganado”, indicó el receptor, insertado a última hora en un equipo que pasó problemas para entrenarse.
Abea aseguró que golpeó una recta alta y dura y que mientras la bola viajaba hacia el fondo del letfield, sólo le pedía a Dios que venciera al jardinero, que se había ido a colocar de forma directa, a la zona de seguridad, justo al pie de la cerca.
“Pero gracias a Dios el batazo lo rebasó y quiero que pongás en el periódico, que toda la gloria es para el Señor. Sólo fijate como son las cosas, yo no estaba en los planes de este equipo y ahora termino convertido en un jugador importante”, reconoció Abea.
Un tercer hombre valioso para el plantel pinolero fue Oswaldo Mairena, cuyo relevo cerró las puertas a los australianos, cuyo line up más que de bateadores zurdos, está llenos de artilleros que usan los dos perfiles para destrozar a sus rivales.
“Cuando a uno lo meten a lanzar en un juego tan difícil como éste, y después de un buen trabajo como el de Hansack, uno no quiere fallar y tratar de seguir sobre esas huellas. Creo que lo logré y ahora espero seguir ayudando”, dijo Oswaldo.
DETALLES
Nicaragua conectó 4 hits en el partido, entre ellos el tablazo de Marlon Abea y dobletes de Marvin Benard y Henry Roa. Norman Cardoze agregó el último hit en el octavo.
Devorn Hansack lanzó 6.2 episodios, admitió 6 hits, con 2 bases y 8 ponches. Oswaldo Mairena tiró los últimos 2.1 episodios de manera perfecta, con un ponche.
Por Australia lanzaron Shane Lindsey, el perdedor, Craig Anderson y Tristan Crawford, quienes sometieron al bateo nacional, con excepción de Abea.