Sergio Figueroa
Quiero agradecerle al señor Oliver Garza por el apoyo que su país le está ofreciendo a mi querida Patria y le ruego que por favor no nos abandone. Los nicaragüenses que queremos que nuestro país progrese deseamos que el DR-Cafta sea aprobado, que los misiles SAM-7 sean destruidos y que se forme una alianza para la democracia cuanto antes.
Duele en lo más profundo del alma cuando nicaragüenses apoyan todo lo contrario. Con la intención de mantener al país muerto de hambre y desestabilizar al Gobierno escogido por el pueblo. No les importa que los precios de los alimentos y todos los productos que consumimos diariamente estén más caros que en nuestros países vecinos que exportan sus productos libres de impuestos y que importan sin impuestos y tranques. La competencia internacional obliga a los productores a bajar sus precios, lo cual beneficia al consumidor.
¿Para qué necesitamos los misiles SAM-7? ¿Para que un día caigan en las manos del socialismo totalitario y los usen para impedirnos nuestra libertad como lo hicieron en los años ochenta?
Nicaragua es un país pequeño y pobre que necesita de alianzas internacionales que nos ayuden a protegernos de hombres enfermizos de poder como son Ortega, Alemán, Chávez y Castro. Europa, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala, Panamá, Colombia, Brasil y muchos otros países que viven mejor que los nicaragüenses, forman alianza con Estados Unidos.
Pero es irónico cómo los enemigos de Nicaragua odian a los Estados Unidos y los llaman intervencionistas. Se molestan porque vienen al llamado de auxilio de los nicaragüenses y se les olvida que las remesas de dinero que sostienen a muchísimos hogares nicaragüenses vienen de Estados Unidos. El país que siempre ha tenido sus puertas abiertas para aquéllos que queremos trabajar honradamente y amamos la libertad que Dios nos dio al nacer.
Que Dios continué bendiciendo a Estados Unidos de América y que siga siendo el hermano mayor que todo hermanito quiera imitar ¡Adelante Oliver Garza! Somos más los que queremos progresar en el trabajo honrado y queremos vivir sin dictadores, que los necios que cierran sus ojos a la necesidad humana.